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Vuelta de los cuartos de la Liga de Campeones

1.200 aplausos en Londres

Al igual que tres años atrás, el Arsenal dejó fuera de la Liga de Campeones al Villarreal. Esta vez, una estación antes, en los cuartos de final. Las ausencias de Cazorla y Senna pesaron demasiado en el Villarreal. La superioridad del Arsenal, liderado por un gran Cesc, quedó plasmada en la eliminatoria. Una semana atrás, en El Madrigal, el conjunto inglés, de refinado gusto francés, ya dio muestras de su potencial. Anoche, en Londres, ratificó que la suma de talentos que ha reunido Arsène Wenger puede llevarle a la conquista de la Champions. Nada pudo decir un Villarreal digno que dice adiós a la máxima competición europea entre clubes con orgullo. Los 1.200 aficionados amarillos llegados a la capital británica agradecieron con una generosa ovación los bellos momentos que les ha hecho vivir este equipo de pueblo.

En la velocidad de ejecución radicó la diferencia. La precisión e intensidad del juego del Arsenal en el inicio resultó infernal para el Villarreal. A los diez minutos, el conjunto de Wenger se adelantó en el marcador y puso la eliminatoria aún más a su favor. Tiranizado por el dinamismo de los jóvenes gunners, el equipo castellonense, con su habitual ritmo pausado, se quedó cohibido y sin capacidad de respuesta ante tanta vitalidad.

Mientras Wenger apostó por un once ofensivo, con el recuperado Van Persie acompañando a Adebayor en el ataque, Pellegrini renunció a un delantero, dejando a Rossi como único punta. Por imperativo, el Villarreal necesitaba al menos un gol para contar con opciones de volver a plantarse en las semifinales de la Champions en su segunda participación. No lo pareció. El técnico chileno decidió poblar el centro del campo, en el que sorprendentemente no se encontraba Ibagaza. Mati Fernández y Cani se vieron ante un magnífico escenario para reivindicar su valía, apenas mostrada desde su llegada al club amarillo.

La diferencia mínima que reflejaba el marcador en el descanso era la mejor noticia para el equipo español. El Arsenal podía acusar cierta tensión por lo comprimido del resultado. Un hilo de esperanza para el Villarreal. Pero no pudo concluir la hazaña y cerró su paso por la Liga de Campeones con todos los honores. Otra vez el Arsenal se cruzó en su camino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de abril de 2009