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Elecciones 1-M | La campaña

Feijóo se pasa al castellano en Ferrol y recupera las tesis de Galicia Bilingüe

Gallardón respalda al candidato con un discurso antinacionalista

Parada en Ferrol. Mitin en castellano. El PP arroja la lengua contra el Bloque. Su candidato, Alberto Núñez Feijóo, volvió a detenerse ayer sobre la "imposición lingüística". El argumento, aparcado en la primera semana de mítines rurales, desata ovaciones en las ciudades. Ayer, un aplauso cerrado en la platea del Teatro Jofre.

Por fin un telonero de lujo en la caravana popular. Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid, allanó el discurso al otro Alberto con una diatriba ideológica contra el nacionalismo y su significado en este siglo. Si algún sentido tenía "ese romanticismo en el XIX", vino a decir, hoy es una "mirada retrógrada y antigua a un mundo que ha superado Galicia, Europa y España". El aspirante Núñez Feijóo entroncó esas palabras con "la libertad". "Tengo derecho a no avergonzarme, mi gobierno respetará por igual los dos idiomas y también a los padres que son los que tienen legitimidad para educar a sus hijos". Demandó libros en castellano y que los alumnos elijan su idioma en el aula. Recriminó a Touriño que tardase cuatro años en "caer del guindo" por aludir ahora a supuestas imposiciones con el idioma.

"Touriño es responsable de que se oiga en Galicia la palabra recesión"

Con las encuestas ancladas en el escaño 37, el candidato intenta rebañar papeletas a derecha e izquierda. El peso de la crisis y el paro se lo carga a Touriño, "responsable de que por primera vez se oiga aquí la palabra recesión", pero tampoco olvida que Quintana "votó con él cuatro presupuestos nefastos". El lider popular refrendó sus rebajas de impuestos, atacó a la Xunta, sin aludir por una vez al "lujo", y admitió el frío de la oposición. "Nos sentíamos solos pero ahora escucho que Galicia nos llama cada vez con más intensidad". A una parte de ella, el tercio de electores que se lo están pensando, volvió a dirigir sus plática. Recordó que "un presidente no merece segundas oportunidades", como "tampoco la merecen los que han defraudado". Enumeró un largo listado de agravios bipartitos. Apeló a la "generación más formada" para "salir del hoyo" y escribir a partir del lunes otro capítulo de la historia. También en ese campo valió la ayuda de Gallardón, quien reclamó a los indecisos un "papel protagonista" para "dejar de ser observadores".

El alcalde madrileño no disimula. En Ferrol ejerció de líder de la oposición. Brilló con su retórica económica, descalificó al vicepresidente Solbes y al ex ministro Bermejo pero no desvío su tiro. "Ellos son anécdotas, el verdadero problema es José Luis Rodríguez Zapatero". Gallardón reivindicó "oxigenar la política con aire nuevo" y atribuyó, también en eso, un papel importante a Feijóo como el "viento fresco" que se necesita "en la política española". Y contra el tono habitual del partido en Galicia, llamó a la participación.

Gallardón deslizó, además, que la victoria en Galicia tendría también una lectura interna porque reforzaría al sector moderado del PP. En su barco incluyó a Feijóo, "uno de los mejores hombres del PP", como "un hombre que no ha sido acomodaticio, que ha demostrado su inconformismo y su rebeldía sin ningún complejo" dentro del partido. Metido en el papel de vender candidato, el madrileño no se ahorró elogios: "Entiende que el beneficio para el ciudadano, incluso para aquel que nunca se ha cruzado por la calle, es su propio éxito personal".

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Antes, el resto de teloneros, el número 1 por A Coruña, Carlos Negreira, se empleó contra sus rivales. Ridiculizó al BNG recordando adjetivaciones de los viejos tiempos, "os do non", y pidió como mal menor el voto en blanco de los socialistas. Al inicio del acto, el presidente local, José Manuel Rey, diferenció entre desgracia y catástrofe. Consideró una mala noticia que una ola se llevase a Touriño mar adentro. Pero añadió que catástrofe sería que otra lo devolviese a la arena. La carcajada fue general e incluyó risas del propio Feijóo.

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