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Televisión

'Fama' agita la sobremesa

El concurso de Cuatro escala posiciones y mete presión a sus rivales

Formalmente es un programa de telerrealidad al uso, pero Fama, ¡a bailar! va más allá del simple encierro de 20 jóvenes escrutados las 24 horas del día por cámaras y micrófonos. El programa de Zeppelin -una de las marcas de la gigantesca factoría Endemol-España- intenta inculcar conocimientos y valores a los concursantes. "Somos exigentes porque esta profesión es muy dura. Apostamos por el trabajo en grupo, la convivencia y la disciplina", resume el bailarín Víctor Ullate Roche, uno de los profesores del centro de formación que Cuatro ha ubicado en la localidad madrileña de San Martín de la Vega.

Allí conviven -y compiten- desde el pasado 8 de diciembre diez chicos y otras tantas chicas. En juego está una beca en una escuela internacional de alto nivel. Los participantes se enfrentan a coreografías de baile lírico, funky, street dance o jazz fusión. "Son solo tres meses de formación y tenemos muy poquito tiempo", lamenta Ullate. "Yo no puedo enseñar la totalidad de la danza clásica. No somos la Virgen de Lourdes, pero damos herramientas con las que puedan poner en práctica las enseñanzas", explica el profesor de danza, hijo de los bailarines Víctor Ullate y Carmen Roche.

Los programas diarios cosechan una audiencia media del 10,2%

Consciente de que la danza "siempre ha sido muy elitista", asegura que el programa "es una manera de acercarla al público". De hecho, el jueves pasado, el reality de baile fue visto por 1.658.000 espectadores (12,7% de cuota de pantalla) a su paso por la sobremesa. Todo un récord para Cuatro, que con este formato ha dado una sacudida a los audímetros. En su tramo horario, solo la telenovela de TVE-1 Amar en tiempos revueltos se situó por delante. Fama, ¡a bailar! superó a Telecinco (que en la misma franja obtuvo el 10,5% con el remozado Está pasando), Antena 3 (9,5% con la telenovela Lalola) y La Sexta (8,5% con Se lo que hicisteis).

Desde que comenzó la segunda edición del concurso, el 8 de diciembre, Cuatro ha dado un salto de gigante en la sobremesa al pasar de un 5,4% a un 10,2%. A medida que escalaba puntos, descendían sus rivales. Los tres canales privados han perdido audiencia en el horario coincidente de Fama, mientras que los públicos se han mantenido. Telecinco es la más erosionada por el efecto Fama. Su desgaste empezó la temporada pasada, cuando se vio obligada a retirar Aquí hay tomate.

Paralelamente, el concurso ha contribuido a rejuvenecer el público de Cuatro. En el segmento de sobremesa atrae a uno de cada cuatro jóvenes (25,7%) y lidera el tramo entre los que tienen entre 25 y 44 años (14,1%). Ha puesto también de moda las academias que enseñar a mover el cuerpo con armonía. "La gente quiere bailar", asiente Ullate, porque "lo que se siente bailando es muy especial". Pero considera que para comunicar la magia de la danza es necesario otro elemento: la interpretación. De hecho, su proceso de formación ha pasado por el teatro y el canto. Ahora prepara su primer disco con éxitos de musicales de cine.

Ullate y sus compañeros Rafa Méndez, Sergio Alcover, Marbelys Zamora, Álex (concursante de la edición anterior) y Lola González (directora de estudios) se esforzarán para que uno de los 20 concursantes (como Vicky, primera ganadora) logre su sueño. Pero el bailarín advierte: "La fama, entendida como reconocimiento popular, siempre ha sido muy difícil de conseguir en nuestra profesión. Hemos sido el patito feo de las artes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de enero de 2009