Reportaje:CINE | La semana por delante

El rebruto Buñuel

"¡Yo no puedo hacer nada contra esa muchedumbre fanática e imbécil que encuentra belleza y poesía donde sólo hay una desesperada llamada al crimen!", exclama un vehemente Buñuel, soliviantado por la reacción del público parisiense ante La edad de oro (1930), en las páginas de Buñuel en el laberinto de las tortugas, la iconoclasta novela gráfica que el historietista Fermín Solís ha dedicado al rodaje de Las Hurdes, tierra sin pan (1933). En la obra de Solís, Buñuel aparece retratado como una figura contradictoria, con muchos rostros. El Círculo de Bellas Artes también ofrece una oportunidad privilegiada para conocer los muchos buñueles que había en Buñuel, a través de una retrospectiva, que se prolongará hasta el próximo 15 de febrero, en la que se proyecta la integral de su obra cinematográfica.

"Yo soy un bruto", confiesa Buñuel en otra de las viñetas de Solís, frase que parece reflejarse en el "Si no fuera yo tan rebruto..." que pronuncia Pedro Armendáriz en El bruto (1953), una de las películas de la etapa mexicana del maestro que se proyectan en el Círculo esta semana. La acompañan dos obras maestras como Los olvidados (1950) o Él (1953).

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