EXTRA PORTUGAL

La isla de Cristiano Ronaldo

El futbolista ha logrado que se conozca mejor el nombre de Madeira, donde nació. Visita al jardín tropical más vistoso del archipiélago, al hotel que construyó Niemeyer y al playazo de Porto Santo

Cristiano Ronaldo nació aquí. La estrella portuguesa del balompié es orgullo y emblema de Madeira. Las camisetas del jugador del Manchester United con el número 7 de la selección portuguesa son el souvenir más codiciado. Ha logrado eclipsar a visitantes de tanto lustre como Winston Churchill, la emperatriz Sissi, Bernard Shaw, Rilke, Cristóbal Colón o el mismísimo Napoleón Bonaparte. Cosas del fútbol. Con una extensión similar a la isla canaria de La Palma, es un destino turístico de poder adquisitivo alto y prodigio de la naturaleza (el próximo gran acontecimiento es Fin de Año, con un gran espectáculo pirotécnico en la bahía de Funchal). Húmeda, acogedora y de alturas mareantes. Declarada reserva natural por la Unesco, entre sus 250.000 habitantes no se cuentan los primeros que la disfrutaron antes de su descubrimiento en 1419, las focas monje, que hoy se protegen en las cercanas islas Dessertas.

Más información

Una aventura

Por sus impresionantes quebradas cubiertas de la ancestral selva de laurisilva, el centro y norte de Madeira recuerdan a la isla Sorna de la novela El mundo perdido. La explosión de agua se percibe en las incontables cascadas que recorren la franja norte. En el interior, 1.500 kilómetros de levadas (acequias) conducen el preciado líquido hacia las zonas de regadío. Los caminos junto a las canalizaciones -de medio metro de ancho por un metro de profundidad- son destino de senderistas. Los aventureros pueden optar por la ribera del Infierno en Porto Moniz (en el noroeste), una profunda hendidura con riachuelo en su base. No obstante, para recorrer sus 590metros son necesarios conocimientos de escalada, rappel y natación.

Una vista

El paisaje de la isla, tras dejar Camara de Lobos, se transforma en un aterrazado manto de viñas de hoja roja que se cultivan en parras debido a la agreste orografía. Son el origen del vino de Madeira, que se sirve como aperitivo o digestivo. Algún sabio ilustre dijo que de morir, querría que fuera ahogado en un tonel de vino de Madeira. Mareados por el vino o el autobús?o por ambos? llegamos a Cabo Girão. Se trata de uno de los miradores sobre el mar a mayor altura del mundo (589 metros). Un paseo a pie conduce al abismo. Nos tambaleamos ante la vista de callaos y arena negra bajo los pies. El mar se antoja un arco azul y brillante.

Un baño

La playa de la vecina isla de Porto Santo, de arena rubia, se extiende nueve kilómetros en su zona sur. Es el lugar de veraneo preferido por los locales. En avión desde Funchal son quince minutos de trayecto. En ferry, dos horas y cuarto (www.portosantoline.pt). Otra opción de baño cómoda en esta isla hirsuta de Madeira (de temperaturas templadas durante todo el año) son las playas artificiales con arena de Marruecos, en Machico y Calheta, y las rehabilitadas piscinas naturales de Porto Moniz, con privilegiadas vistas al cercano islote Mole.

Un hotel

El Pestana Hotel Casino (1976), en Funchal, es el único edificio del arquitecto brasileño Óscar Niemeyer en Portugal. Una contundente construcción en curva de cinco plantas suspendida sobre enormes pilares cuadrados. Su elegante piscina de horizonte abierto se adelantó 25 años a las actuales tendencias. La exquisita decoración a base de maderas oscuras y muebles de líneas rectas entre luces tenues rojas y malvas ha resistido los embates del tiempo. Otra opción es alquilar habitaciones en quintas, casas señoriales construidas por extranjeros. La quinta de Casa Branca destaca por la calidad de su arquitectura y su exclusivo diseño interior.

Un jardín tropical

Las casas de dos plantas de Funchal, cuidadosamente uniformes y repartidas entre flamboyanes, jacarandas y esterlicias, parecen las butacas de un anfiteatro verde con el naciente del sol. En el puerto, la estación del teleférico conduce en volandas en diez minutos al Monte, a 560 metros de altitud. Justo al lado se encuentra el Jardim Tropical Monte Palace, muy recomendable por sus más de 100.000 plantas tropicales.

Dos museos

En el pueblo sureño de Calheta se alza el Centro das Artes Casa de Mudas (casa de postas), del arquitecto local Paolo David, finalista del premio europeo Mies van der Rohe. Ubicado en lo alto de un elevadísimo promontorio, integrado en el entorno a base de paredes de piedra negra, cuenta con salas amplias con suelos de madera y diáfanos ventanales. En Funchal, el Museo de Arte Sacro (Rua do Bispo, 2) alberga algunos de los cuadros de pintura flamenca más grandes del mundo. Las muestras de arte flamenco en la isla se deben a que fueron objeto de trueque cuando Madeira era centro azucarero para Europa.

Un restaurante

El restaurante Do Forte se encuentra en un complejo rehabilitado sobre la antigua fortaleza de São Tiago, en una zona exclusiva de la costa norte de Funchal. Decoración elegante, luz tenue y el apacible runrún del mar como sonido fondo para degustar langostino crujiente sobre arroz de coco y limón con aroma de jengibre, y filetes de cherne con plátano, pasas y hierbas aromatizadas. Para una copa, el bar Gostar es punto de encuentro cool que ofrece todo tipo de combinados, entre los que sorprende la caipirovska (caipiriña elaborada con vodka).

Más propuestas e información práctica en la Guía de Portugal

Al Monte de Funchal, a 560 metros de altura, asciende el teleférico en 10 minutos desde el puerto
Al Monte de Funchal, a 560 metros de altura, asciende el teleférico en 10 minutos desde el puertoLUIS ROCA ARENCIBIA

GUÍA

Dormir y comer

» Pestana Casino Park (00 35 12 91 20 91 00; www.pestana.com). Imperatriz D. Amélia, 55. Funchal. La doble, 189 euros.

» Quinta da Casa Branca (00 35 12 91 70 07 70; www.quintacasabranca.pt). Casa Branca, 7. La doble, 140.

» Bar Gostar. Rua da Praia, 45 a 49. Copa, 4 euros.

» El Restaurante do Forte. (www.restaurantedoforte.com Rua do Portão do São Tiago).

Información

» Turismo de Madeira (00 35 12 91 21 19 00, www.madeiraislands.travel). Avenida Arriaga, 18.

» Teleféricos de Madeira (www.madeiracablecar.com; 00 35 12 91 78 02 80). Billete de ida y vuelta: 14,50 euros.

» Centro das Artes Casa das Mudas (00 35 12 91 82 09 00; www.centrodasartes.com). Vale dos Amores, Calheta. Abierto de 10.00 a 13.00 y de 14.00 a 18.00. Entrada: 5 euros; menores de 12 años: gratis; estudiantes y mayores de 65 años: 2,50 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 22 de noviembre de 2008.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50