La nueva depuradora de Vigo costará 235 millones y duplicará la capacidad

Touriño, Espinosa y Caballero presentan un proyecto con cuatro años de retraso

"Llevamos retraso, pero con la colaboración del alcalde y del presidente de la Xunta recuperaremos el tiempo perdido". El retraso al que aludía la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, es de cuatro años. Es el tiempo transcurrido desde que, ya con el PSOE en el Gobierno, se pusieron en marcha inversiones en depuración en Galicia basadas en un plan que negaba a la planta de Vigo el necesario interés general que permitiera acceder a fondos europeos. La ministra, Emilio Pérez Touriño y Abel Caballero presentaron ayer en Vigo el anteproyecto que, cuatro años más tarde, debería sentar las bases del saneamiento de la ciudad y su ría, un plan para construir una nueva estación de aguas residuales que duplicará en capacidad la actual.

La nueva estación irá semisoterrada y alcanzará una altura de 17 metros

Espinosa, Touriño y Caballero se refirieron al anteproyecto, con un presupuesto de 235 millones de euros, en términos casi prodigiosos. Gracias a la aplicación de la "ultima tecnología", una ampliación de sólo 7.400 metros cuadrados permitirá duplicar la capacidad de depuración, hasta dar cobertura a una población potencial de 800.000 habitantes. Frente a las seis hectáreas de la actual, la futura tendrá 6,7 hectáreas. A esa superficie se añadirán 4,08 hectáreas para zona de uso público y 1,39 de recuperación ambiental de la marisma, en un área de dominio público marítimo-terrestre. Ministerio y Xunta pretenden zanjar así un problema que estuvo cerca de costarle una multa a la Xunta de 20 millones de euros.

Para convencer a las autoridades europeas de que retiren la multa, el ministerio invertirá 112 millones de euros, el 55% del presupuesto total. La Xunta aportará 73 millones (el 35%) y el ayuntamiento otros 18 millones (10%). El resto del presupuesto, 32 millones de euros, se destinará al nuevo emisario submarino, que trasladará las aguas depuradas al medio de la ría, a una velocidad de 8 metros cúbicos por segundo. El convenio para la financiación se firmará "en las próximas semanas". El anteproyecto se licitará antes del verano y las obras comenzarán en 2009, aseguró Touriño.

Para minimizar la ampliación, la sociedad estatal Acuanorte, redactora del proyecto, propone soterrar buena parte de las instalaciones. El tratamiento primario, de decantación de lodos, irá totalmente bajo tierra, y el secundario, los reactores biológicos, semisoterrado. La nave de tratamiento de lodos, en cambio, alcanzará una altura de 17 metros, el equivalente a un edificio de cinco plantas.

Según la ministra, la nueva planta será "tecnológicamente más limpia". Pese a las promesas de que no provocará molestias a los vecinos, las reacciones no se hicieron esperar. Un grupo de habitantes de la zona se manifestó a las puertas del Ayuntamiento mientras Espinosa, Touriño y Caballero presentaban el anteproyecto. Las asociaciones de padres de cuatro colegios ubicados en un radio de entre 200 y 500 metros de distancia, donde estudian unos 2.000 alumnos, se reúnen hoy para reclamar a la Consellería de Educación que impida el proyecto.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS