Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Valencia se queda con Villa

El club rechaza la oferta del Madrid y sube de 1,8 a 3 millones el sueldo neto del goleador

El presidente del Valencia, Vicente Soriano, lo asumió como un reto personal. Por mucho que la situación económica del club sea angustiosa; por mucho que la oferta del Madrid, de 40 millones, fuera mareante; por mucho que el futbolista, de 27 años, entendiera que le había llegado el momento de cambiar de aires... De ninguna manera iba a traspasar a Villa, su ojito derecho en la plantilla. El goleador asturiano ha cazado 57 goles en sus tres temporadas en Mestalla (25, 15 y 17) desde que el Valencia pagara, en 2005, 10 millones de euros por él al Zaragoza, su cláusula de rescisión entonces.

"El Valencia no se va a dejar intimidar por nadie", bramó Soriano en alusión a la embestida fallida del Madrid por su estrella. "Defendemos 90 años de historia y no me han gustado las formas del Madrid", añadió el dirigente, que agradeció a los familiares del jugador su intervención para que haya aceptado finalmente seguir en el Valencia. Hay otras poderosas razones. El club le amplía un año el contrato, que terminará ahora en 2014, y casi le dobla el sueldo: de 1,8 a 3 millones limpios por temporada.

El propio Villa reconoció la tentativa madridista: "Es un orgullo que, pudiendo ganar mucho dinero, el Valencia haya decidido que me quede aquí". Desde que ganara en junio la Eurocopa con España y se proclamara máximo goleador del torneo (cuatro goles), el delantero se ha convertido en uno de los futbolistas más cotizados del mercado. "En mes y medio han sucedido muchas cosas dentro de mi cabeza, cosas para las que no sabía si estaba preparado. Es complicado saltar al campo con todas estas cosas", explicó El Guaje, justificando así su bajo estado de forma en esta pretemporada. "Tengo que agradecer a este club una vez más todo lo que me ha dado; todo el cariño en estos momentos, que es cuando más lo necesitas", agregó.

La continuidad de Villa supone un espaldarazo moral para la gestión de Soriano, que, con una opción de compra de las acciones de Juan Soler, llegó a la presidencia hace mes y medio. Halló deudas por todos los rincones de la casa (más de 400 millones) y, junto a ellas, la presión de los dos gigantes, el Barcelona y el Madrid, para hacerse con las dos joyas de la corona valencianista: Silva y Villa, respectivamente. Pues bien, se aseguró primero a Silva (lo que le imploraba el entrenador, Unai Emery) y ahora a Villa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de agosto de 2008