Necrológica:
Perfil
Texto con interpretación sobre una persona, que incluye declaraciones

Ronnie Drew, fundador del grupo de 'folk' The Dubliners

Con su guitarra exaltaba la amistad y la cerveza

Un cáncer de garganta traicionero apagó para siempre el 16 de agosto la voz arenosa de Ronnie Drew, de 73 años, fundador de la mítica banda tradicional irlandesa The Dubliners y el cantante más característico de la isla a la hora de glosar epicúreas noches de fiesta y alcohol.

Sus largas barbas eran patrimonio nacional desde que el grupo obtuviera en 1967 un éxito colosal con Seven drunken nights (Siete noches beodas), una exaltación de la amistad, el whisky de triple destilación y las pintas de cerveza negra. La radio nacional irlandesa censuró la grabación, con el efecto habitual en estos casos: la canción se granjeó una popularidad inmensa, el grupo fue invitado al programa Top of the pops (junto a The Kinks, The Who y Jimi Hendrix) y al año siguiente emprendió la primera de sus muchas giras estadounidenses, con visita incluida al plató de The Ed Sullivan Show.

Conscientes de su delicado estado de salud, paisanos y colegas tan ilustres como Bono (U2), Sinéad O'Connor, Christy Moore y Shane MacGowan (The Pogues) habían grabado a comienzos de año The ballad of Ronnie Drew, un tema cuyos beneficios revertían en la Sociedad Irlandesa para el Cáncer.

Uno de sus mayores éxitos fue su versión junto a The Pogues de The Irish rover, en 1988. El cantante se había desvinculado de The Dubliners en 1996 y aprovechó estos años para desarrollar su otra gran pasión, los caballos, o grabar álbumes como El amor de mi vida (2006), a dúo con la cantante Eleanor Shanley. En él recreaba piezas de Neil Young, Tom Waits, Nick Cave o su favorita de los últimos tiempos, The good old days, del californiano Eels.

Antes de fundar el conjunto que le daría la fama, Ronnie trabajó de vendedor de aspiradoras, electricista o telefonista nocturno. Entre 1955 y 1958 residió en España como profesor de inglés y aprovechó para aprender algunas notas de guitarra flamenca.

Pero su destino cambió para siempre durante las largas noches de jarana en el pub O'Donogue's, en el Merrion Row dublinés. Corría el año 1962, eran los tiempos del llamado folk revival y otro jovencito habitual del O'Donogue's, Paddy Moloney, fundaba The Chieftains. Drew se alió con otros tres músicos que frecuentaban el pub, Barney McKenna, Luke Kelly y Ciaran Bourke, para constituir The Ronnie Drew Group, banda rebautizada como The Dubliners un par de años más tarde en homenaje al libro de James Joyce.

Memorables fueron sus confrontaciones musicales con la otra gran formación tradicional de la época, los Clancy Brothers. Frente al aspecto querúbico de éstos, los Dubliners cultivaron una imagen de bebedores y vividores deslenguados, con otros grandes éxitos como Never marry an old man, Black velvet band o la también elevada en graduación Whiskey in the jar, más tarde popularizada por la banda irlandesa de rock duro Thin Lizzy.

A la izquierda, Ronnie Drew, en un <i>pub</i> de Dublín junto al ex canciller alemán Gerhard Schroeder en 1999.
A la izquierda, Ronnie Drew, en un <i>pub</i> de Dublín junto al ex canciller alemán Gerhard Schroeder en 1999.AP

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