Bob Dylan se presenta en Galicia por cuarta vez

El músico de Minnesota veta a los fotógrafos en Vigo

El mutismo rodea la cuarta visita a Galicia del músico más influyente de la música contemporánea. Está previsto que Bob Dylan llegue hoy a Vigo para supervisar en persona los últimos detalles antes del concierto que mañana ofrecerá en el Instituto Feiral de Vigo (Ifevi). La organización del recital no ha querido desvelar ninguna de las circunstancias que rodean su visita. Sólo ha trascendido una petición: una cocina para su propio servicio de catering, la misma exigencia que repite en todos sus conciertos. Vigo será la tercera parada de un periplo que recorrerá 11 ciudades españolas en verano.

Cinco pantallas gigantes mejorarán las condiciones de visibilidad del Ifevi

El genio de Minnesota recala procedente de Pamplona, donde anteayer pasó el día recluido en un autobús equipado con todas las comodidades para hacer vida mientras duran los traslados, aunque algunos miembros de su equipo sí estuvieron alojados en establecimientos hoteleros de la ciudad. De la capital navarra partió al término de las dos horas del recital y no se supo más de él.

A sus 67 años recién cumplidos, las numerosas fechas de su actual gira son la evidencia de que Dylan se encuentra en un estado de forma envidiable, que cuida ejerciendo como paradigma de la sencillez. Sin peticiones extravagantes ni lujos extra, al músico le sobran hasta los saludos, parapetado tras un piano eléctrico del que apenas levanta la vista. Quizá haya muy poco que decir después de entonar cualquiera de los himnos que ha compuesto y que son la banda sonora oficial del siglo XX, aunque miles de personas aplaudan cada movimiento de ceja del artista.

Conocida su afición a pasearse de incógnito por las ciudades que pisa, no se descarta cualquier encuentro callejero fortuito en el pequeño descanso que media entre las actuaciones de Pamplona y Vigo. Sus numerosos seguidores ya pueden preparar los teléfonos móviles, convertidos en la única prueba visual de la estancia viguesa del artista, quien, como hizo en ocasiones anteriores, ha vuelto a vetar la entrada al concierto a los reporteros gráficos, fotógrafos y cámaras de televisión. A falta de sorpresas de última hora, el concejal de Cultura vigués, Xesús López, garantizó ayer la instalación de cinco pantallas gigantes para mejorar las condiciones de visibilidad del público. Tras la experiencia del concierto de Lenny Kravitz el pasado 29 de mayo, donde los espectadores de las filas posteriores adivinaron el aspecto del norteamericano, Cultura ultima las negociaciones para permitir la proyección del concierto. Mientras, los ecos del comienzo de la gira española de Dylan van caldeando el ambiente previo a su recital gallego. La venta de entradas se reactivó el pasado fin de semana, de forma que, hasta ayer, ya se vendieron 6.000 de las 10.000 disponibles en el aforo. Desde la organización consideran que el público total no sobrepasará las 6.500 personas. Dylan aparecerá sobre el escenario a las 21.30 horas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 25 de junio de 2008.