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Reportaje:

La cocaína arruina la imagen de Boonen

El ganador de la París-Roubaix da positivo fuera de competición y no será sancionado

Tom Boonen ha dado positivo por cocaína, ha informado un fiscal flamenco, noticia que no debería resultar dañina para la valoración de los éxitos deportivos del ciclista belga, pero sí para su imagen, su reputación, y la de su deporte, ante la sociedad. Después de la retirada de las tenistas Kim Clijsters y Justine Henin, Boonen, de 27 años, campeón mundial en 2005 y dos veces ganador de la París-Roubaix y del Tour de Flandes, los dos monumentos ciclistas más mitificados, es la única gran figura del deporte belga.

La fiscalía de Turnhout ordenó el lunes registros en la casa de los padres y la novia de Boonen, en los que no se descubrió droga. El consumo de cocaína está prohibido en Bélgica.

El control, efectuado fuera de competición en su domicilio, el pasado 26 de mayo, por orden del Ministerio de la Comunidad Flamenca, ubica ahora a Boonen socialmente en la línea peligrosa de Frank Vandenbroucke, el gran prodigio del ciclismo belga cuya carrera deportiva y vital se destruyó por su adicción a la cocaína.

La conducta y la forma de vida de Boonen, más propia de una estrella pop que de un deportista profesional -amor por los coches deportivos y las fiestas, lo que le costó en los últimos meses dos retiradas de carnet temporales por conducir ebrio a velocidad superior a la permitida- carecen de la componente autodestructiva que condujo a Vandenbroucke a varios intentos de suicidio y a su internamiento en establecimientos psiquiátricos y a otros corredores, como Chava Jiménez y Marco Pantani, a la muerte.

No es la primera vez que se asocia a Boonen con la cocaína: el pasado diciembre, un corredor de ciclocross belga acusó al campeón del mundo de 2005 de ser su camello.

Como la cocaína, al igual que las anfetaminas y demás estimulantes, sólo está prohibida en competición, la Unión Ciclista Internacional (UCI) anunció ayer que no sancionará al corredor por su positivo. Pero, con la misma prontitud, la Vuelta a Suiza, que comenzará el próximo sábado y que tenía a Boonen en su lista de participantes, informó de que el belga no sería bienvenido. "El Quick Step, su equipo, sin embargo, será bien recibido", dijo el director de la ronda helvética, el ex corredor Armin Meier, miembro del Festina en 1998, el año del gran escándalo del equipo francés en el Tour de Francia. La grande boucle, por su parte, aún no ha anunciado si recusará a Boonen, ganador de seis etapas en todas sus participaciones y maillot verde de la regularidad el año pasado. Según el contrato de participación, firmado obligatoriamente por todos los equipos, ya que la carrera francesa no reconoce la autoridad de la UCI en su prueba, "el Tour se reserva el derecho de recusación de todos aquellos corredores o equipos cuya presencia atentara contra la imagen o la reputación de la prueba".

La noticia se conoció el mismo día en el que la prensa francesa anunciaba la posibilidad de que Boonen fichara por el Bouygues Telecom, un equipo francés. Quick Step, su actual patrocinador, dejará el pelotón a finales de año.

El Quick Step anunció ayer que tanto los responsables del equipo como el corredor explicarán hoy, a las 10.30 de la mañana, su versión del suceso a la prensa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de junio de 2008