Reportaje:

"Hay que tomar medidas"

Raúl abandera la causa de los jugadores para desbloquear el convenio colectivo con la Liga

Raúl González se presentó ayer en la asamblea general de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) para apoyar una medida que pone al fútbol español a un paso de la huelga. La asamblea apoyó por unanimidad conceder a la Liga (LFP) un plazo de 45 días para negociar un convenio colectivo que permanece denunciado desde hace tres años. En el caso de que los jugadores y los clubes no lleguen a un acuerdo sobre el texto del documento que regule sus relaciones laborales, la AFE resolvió convocar una asamblea extraordinaria para decidir medidas de fuerza. Raúl, que acudió en calidad de vicepresidente primero del sindicato, emitió un mensaje insólito: "Lo que habéis aprobado me parece fenomenal. Nuestra plantilla [la del Madrid] lo apoya absolutamente y, en el caso de que [el asunto] no se resuelva, el 5 de julio propondremos una asamblea extraordinaria para tomar medidas al respecto".

"Desde 1984 esto no estaba tan mal. Y en 1984 hubo huelga", advierte la AFE
"No hay fondo de garantía. Con él se habría resuelto la crisis del Levante"

Más información

La crisis económica del Levante amenaza con dinamitar un sistema que funcionaba en precario. El club valenciano, que adeuda salarios desde hace dos años, es el reflejo de un modelo desregulado que pone en peligro la credibilidad de la competición y del negocio. El presidente de la AFE, Gerardo González Movilla, lo explica con un símil: "Es como si tienes un coche y no pagas el seguro. Si funciona, bien. Si no, pasa lo que pasa con el Levante, el Algeciras o el Linares. Desde hace tres años funcionamos sin convenio. Sin convenio no hay fondo de garantía salarial ni fondo social. Mediante una aportación anual de los clubes [unos 70.000 euros], el fondo de garantía aseguraba más de 200.000 euros por jugador. Con esa cantidad, la crisis del Levante se habría resuelto".

Indefensos por falta de cobertura legal, los jugadores del Levante se han enfrascado durante las últimas semanas en un conflicto que ha devaluado la competición hasta el extremo de la farsa, como el día en que sus futbolistas hicieron en el césped un simulacro de no jugar frente al Deportivo. El partido del Bernabéu sólo se celebró gracias a la intervención de Raúl, que el domingo se comprometió a apoyar a sus colegas. Cumplió y ayer se presentó en la sede de la AFE sin apenas margen de tiempo. Le esperaba la plantilla del Madrid para acudir al Ayuntamiento y la Comunidad a ofrecer el título de Liga antes de viajar a Arabia Saudí para disputar un partido amistoso.

El secretario general de la Liga, Carlos del Campo, ofrece la versión de la patronal para explicar el vacío legal en el que flotan jugadores y clubes. "La AFE no aceptó firmar el convenio porque los clubes pedían que, en caso de ascenso o descenso, se reconocieran estos saltos cualitativos en los salarios de los jugadores", explica; "por ejemplo: el Zaragoza, que ha pasado de Primera a Segunda, pasará de ingresar más de diez millones a un millón. Lo que pedimos a los jugadores es que fuesen sensibles a esta situación".

A Movilla le parece inadmisible: "¿Cómo podíamos aceptarlo? Esta cláusula implicaba que si a un jugador le quedaban dos años de contrato y su club descendía perdía automáticamente uno".

A falta de más instrumentos para combatir la morosidad de los clubes, la AFE apela a las comisiones mixtas, un proceso de denuncias que se recogen en el antiguo convenio y que siguen en vigor. En caso de impago, previo aviso y con un mes de plazo de por medio, la AFE puede forzar el descenso de categoría del club. Según Movilla, esta medida coactiva ha resultado imprescindible para que durante la temporada pasada hubiera futbolistas de Primera, Segunda y Segunda B que cobrasen retrasos por valor de 24 millones. La cifra habla de un problema cada vez más grave en la estructura del fútbol español.

En caso de recurrir a la comisión mixta, el Levante, que descendió a Segunda, podría acabar en Segunda B. Esta posibilidad, sin embargo, no haría más que alejar a los jugadores del dinero al que tienen derecho. El sistema conspira contra los futbolistas. Así lo cree Movilla: "La falta de convenio y la Ley Concursal nos perjudican. Los clubes con deudas presionan a los jugadores: 'O te pones de acuerdo o vamos a la Ley Concursal'. Se declaran en peligro de quiebra de forma malévola, apelan a una ley para reflotar empresas y los jugadores no cobran más".

La intervención de Raúl en una asamblea que contó con la presencia de dos plantillas de jugadores angustiados -Levante y Linares- cambia el panorama. Aunque sólo el capitán del Levante pronunció la palabra "huelga", la idea del paro se agitó más que nunca. "No estábamos en una situación tan grave desde 1984", advierte Movilla; "y en 1984 se llegó a la huelga".

Raúl es el futbolista español más famoso (lalistaWIP)

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 19 de mayo de 2008.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50