GASTRONOMÍA

Aceite de pago

La familia de los Grandes Pagos del Olivar, dedicada a la producción de oro líquido español, tiene un nuevo hermano: Fuenroble. Premiado por el Ministerio de Agricultura como el mejor aceite frutado verde amargo, está elaborado con aceituna picual en una almazara de la localidad jienense de Orcera, dentro del parque natural de la Sierra del Segura.

Fuenroble (www.potosi10.com) sigue los requisitos de los socios de Grandes Pagos, fieles al concepto château adoptado del sector vinícola: pequeña cosecha en una misma finca y producción con mimo. Las olivas se recogen en noviembre y la frescura la garantiza el que no pasen más de tres horas desde la colecta hasta el prensado. Este aceite andaluz (a nueve euros la botella) aporta una intensa nota picante en un conjunto de firmas (Abbae de Queiles, Dauro, La Boella, Marqués de Griñón, Marqués de Valdueza), en las que predomina la suave arbequina y cuyo objetivo es promocionar el aceite de oliva virgen extra de alta calidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 20 de marzo de 2008.