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Una villa para 10.000 atletas

A primera vista podría parecer una promoción inmobiliaria de las muchas que han florecido en Pekín en los últimos años. Pero el diseño funcional de los edificios y los soldados que los vigilan dejan claro que aquello es algo más. Es la villa olímpica, un conjunto de paralelepípedos de ladrillo gris, situados 25 minutos a pie al norte del estadio y la piscina olímpicos, en los que residirán 16.000 personas -de ellas, 10.000 atletas- durante los Juegos de Pekín, el próximo agosto.

"Hemos buscado la armonía entre las estructuras y el entorno", dijo Liu Rong, portavoz de la principal constructora del proyecto.

La villa ocupa una superficie de 66 hectáreas, y cuenta con 20 edificios de nueve pisos y 22 de seis, comedor para 5.000 personas abierto las 24 horas, clínica, zonas comerciales, cafés, biblioteca, piscinas, pistas de tenis y baloncesto, estación de bomberos y templos para la práctica del cristianismo, el budismo, el hinduismo, el islamismo y el judaísmo. Todo ello en medio de un entorno racional con motivos tradicionales chinos, en el que los diseñadores han utilizado extensamente la tecnología medioambiental. La iluminación es de origen solar y el agua sanitaria, reciclada.

El apartamento visitado, de unos 90 metros cuadrados, con capacidad para seis personas, tiene tres habitaciones dobles, con prolongaciones en las camas para los atletas más altos, dos cuartos de baño sin bañera ni plato de ducha (algo habitual en las casas chinas) y un salón. Los pisos contarán con conexión de banda ancha a Internet y cerraduras con reconocimiento de huella digital. Los apartamentos, además, no tienen cocina, ya que estará prohibido que los atletas introduzcan su propia comida en la villa olímpica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de marzo de 2008