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La campaña andaluza se caldea

El cara a cara entre Chaves y Arenas registró momentos de gran dureza - El debate en Canal Sur TV fue visto por un 21,5% de la audiencia

El resultado del cara a cara entre Manuel Chaves y Javier Arenas celebrado la noche del domingo en Canal Sur TV insufló ánimos a sus protagonistas y sus equipos electorales, en la última semana de campaña. A falta de encuestas independientes, tanto PSOE como PP encargaron ayer sondeos de urgencia que daban vencedores a sus líderes. El debate fue visto por un 21% de la audiencia. Aunque el PSOE se cree su sondeo, el dato que más valoró fue las llamadas telefónicas de destacados dirigentes. Ese termómetro es el más fiable para el PSOE y el que le hizo asegurar al secretario de Organización, Luis Pizarro, que había un estado de ánimo positivo.

Tras la celebración del cara a cara, Chaves se relajó quizás por primera vez en la campaña. Todos los debates, no sólo los televisivos, le generan una tensión sobrevenida. "De todos los debates de este tipo, éste ha sido el mejor para mí", dijo ayer el socialista, quien para reforzar su sinceridad añadió que estas confesiones no las suele hacer: "Ustedes saben que soy muy pudoroso".

Chaves y Arenas ya mantuvieron un duelo similar, pero hace 14 años, que apenas sirvió a los estrategas del PSOE para utilizarlo como herramienta de preparación del celebrado el domingo, salvo para intuir que Arenas aprovecharía los primeros minutos del programa para desestabilizarlo. Y así fue. A los cinco minutos de empezar la discusión, el candidato del PP puso en duda que Chaves tuviera la credibilidad suficiente, toda vez que declaraba unos ingresos en su cuenta corriente de 3.000 euros después de una larga vida laboral. Al socialista el juego rápido de pies de su adversario no le suele ir bien, pero iba preparado y no le sorprendió. Le respondió con solemnidad. "Esos son todos mis bienes, porque yo he ingresado en mi casa mi sueldo y una herencia de mi madre de 10.000 euros. Lleva 15 años atacando mi honestidad. Le pido que no entre en el juego sucio".

A partir de ahí, al equipo que acompañó a Chaves a la sede de la RTVA y que siguió la grabación desde un despacho se le fue los nervios. "Le cortó en seco y no lo desestabilizó", opinaron dos dirigentes, que creen que esa reacción evitó que Arenas insistiera por ese camino. Aunque Arenas no tiene admiradores en el PSOE, fueron mayoría los que dijeron que el candidato popular "no estuvo mal" y "se defendió bien", y admitieron que su jefe no puede competir en telegenia con el popular, pero le gana en solvencia. Los socialistas creen que Arenas, cuando estuvo mejor, fue a la hora de abordar los incumplimientos del Gobierno andaluz, como cuando le insistió a Chaves que le explicara por qué guardó en un cajón su promesa de suprimir bajar los impuestos para las personas con rentas inferiores a 12.000 euros.

Por la parte popular, también pesó la opinión de que Chaves estuvo más afortunado de lo previsto, aunque reservan para su líder el haber llevado la batuta que marcó el compás del debate. Según argumenta su equipo electoral, Arenas habló de las cosas que interesan a la gente, mientras que Chaves se entretuvo en temas lejanos. Sobre la entrada abrupta del candidato popular, al sacar a relucir lo poco fiable de su patrimonio, los populares explican que lo que intentó fue "cuestionar la credibilidad" del socialista, en su opinión, su flanco más débil.

El propio Arenas dijo que Chaves "ha agotado la poca credibilidad que le quedaba". "El currículo que tiene Chaves en este momento le inhabilita para hacer propuestas de futuro", señaló, y añadió que va a acabar en el Libro Guinnes de los récords porque, a una semana de las elecciones, ya ha dicho que quiere que le suceda una mujer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de marzo de 2008