La energía da 27 millones a Ferroatlántica

Las concesiones hidroeléctricas de Ferroatlántica en los ríos Grande y Xallas se han convertido en un negocio en sí mismo. Los 27 millones de euros que ingresó en 2007 la compañía presidida por Juan Miguel Villar Mir por la venta de energía excedentaria a la red eléctrica representaron un 13% del total de su facturación en Galicia, que ascendió a 216 millones, pero debido a la rentabilidad de los saltos y a sus bajos costes fijos y de mantenimiento, la división hidráulica aportó un 23% de los beneficios que el grupo obtuvo en Galicia. Según datos de la compañía, los 383.557 megavatios a la hora producidos el año pasado por las centrales de Ferroatlántica, conectadas a la red de Unión Fenosa, le permiten mantener una media de producción de 413.000 megavatios durante los últimos siete años.

Con las nuevas concesiones administrativas que tramita actualmente la Xunta, la potencia instalada de las centrales de Ferroatlántica ascenderá a 166.395 kilovatios, 20.000 más que ahora. Una vez ampliada su capacidad, esta división aportará un 26% de los beneficios de la compañía en Galicia. A las siete centrales que explota la empresa en la comunidad (Fervenza, Ponte Olveira, Castrelo, Santa Uxia I y II, Novo Pindo y Carantoña) se sumarán cuatro nuevos saltos hidroeléctricos, con lo que sus ingresos podrían ascender, según cálculos de la empresa, a 30,3 millones de euros al año teniendo en cuenta la evolución de la producción en los últimos ejercicios.

Fervenza, con una potencia instalada de 3.600 kilovatios, abrió en noviembre un nuevo conflicto entre la Xunta y el Grupo Villar Mir que vació el embalse por debajo de su caudal ecológico, lo que produjo la mortandad de miles de peces. La semana pasada, el Juzgado de Instrucción número 2 de Corcubión decidió llamar a declarar en calidad de imputados por este desastre a dos responsables de Ferroatlántica y también al director general y a un alto cargo de Aguas de Galicia, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente.

Pese a que el bipartito paralizó a su llegada al poder proyectos para instalar minicentrales en varios ríos, los de Ferroatlántica se siguen tramitando. Villar Mir se hizo con el negocio hidroeléctrico del Xallas en 1992, tras comprar Carburos Metálicos a Banesto por 60 millones. Por la energía que produce en este río y que vende a la red, Ferroatlántica recupera esa inversión casi cada dos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 19 de febrero de 2008.