Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:JOSÉ RAMÓN GÓMEZ BESTEIRO | Presidente de la Diputación de Lugo

"Orozco pactó con el PP buscando lo mejor para los vecinos"

Figura emergente del socialismo gallego tras lograr el sillón que Cacharro Pardo ocupó durante 24 años, Gómez Besteiro no ve contradictorio que él gobierne con el BNG mientras el alcalde de Lugo prefiera pactar con el PP

José Ramón Gómez Besteiro (Lugo, 1967) se muestra satisfecho del trabajo realizado hasta ahora, aunque advierte de que será el presupuesto de 2008, todavía sin aprobar, "el que marcará cómo va a ser la nueva Diputación de Lugo".

Pregunta. ¿Cómo valora sus primeros meses de gobierno?

Respuesta. La Diputación sufrió un cambio de orientación política. Apenas llevamos 3 meses de trabajo efectivo, pero ya tomamos decisiones muy importantes para reorientar la institución. También tuvimos tiempo para cumplir lo que habíamos prometido: desbloquear la situación de la deuda histórica por el canon energético de Chantada, del que también se verán beneficiados otros ayuntamientos que sufrieron inundaciones por los embalses. Además, se ha conseguido, junto con la Xunta, el despliegue de una red de parques de incendios por toda la provincia. No se podía mantener por más tiempo que Lugo fuera la única provincia sin esa red. Y se ha solucionado otro conflicto histórico, por el que luchó mucho el alcalde López Orozco: Lugo cuenta ya con un centro asociado de la UNED

"Que la Diputación tenga dos hospitales es un caso único en España"

"Es normal que en una coalición haya sensibilidades políticas distintas"

"Los presupuestos se aprobarán este mes y van a ser inversores"

P. Pero aún están pendientes las transferencias al Sergas de los hospitales de la Diputación.

R. 2008 será un año muy importante en muchos ámbitos y ahí estará la transferencia de los dos centros hospitalarios que aún tutelamos, en lo que debe ser un caso único en España, porque ambos tienen que estar integrados en el servicio público de la sanidad gallega. Pero 2008 también nos llevará a un horizonte muy importante en la modernización de la institución y contacto con los ayuntamientos.

P. Su partido siempre cuestionó la gestión y formas de los gobiernos de Cacharro; sin embargo, da la sensación de que levantaron poco la alfombra.

R. A la ciudadanía no le importa tanto cómo estaba esto antes, sino qué es lo que vamos a hacer. Los ruidos son malos en cualquier circunstancia y lo que tenemos claro es hacia donde hay que ir. La filosofía es que la Diputación sea importante por lo que hace y no por lo que da. El vecino tiene que percibir que esta administración, que muchas veces está en discusión, es una administración útil, con una acción política de mucho sentido común. El pasado ya está amortizado por los vecinos en clave electoral. El PP dejó de tener responsabilidades en la Diputación porque los electores así lo decidieron, ahora nos toca a nosotros dirigir el cambio y la modernización.

P. Aunque da la sensación de que el bipartito no tiene mayores problemas, lo cierto es que hubo algunos desencuentros.

R. Es normal que en un gobierno de dos fuerzas políticas existan sensibilidades distintas, para qué lo vamos a negar. Pero si somos capaces, y lo estamos siendo, de apartarnos de intereses partidistas y entender que cada uno juega un papel en la proporción que los vecinos decidieron, al final las cosas tienen que funcionar bien. Por eso soy poco amigo de hacer ruidos. Los rifirrafes enredan bastante y no contribuyen a solucionar las cosas.

P. De momento la oposición le incordia poco. ¿Se sienten atados por su largo gobierno?

R. No me gusta hablar mucho de la oposición, pero es evidente que el PP estuvo gobernando esta institución durante 25 años. Por lo tanto muchas de las cosas que exigen, la gente se preguntará por qué no las hicieron antes.

P. Ya les reclamaron en varias ocasiones un local para ejercer su trabajo de oposición.

R. ¡Hombre, después de 25 años sin locales para los grupos de la oposición es chocante que ahora les entren las prisas!. Estamos haciendo reformas y la prioridad es el buen asentamiento de los funcionarios, y luego los tres grupos tendrán locales suficientes. Pero que conste que esto es algo que se tendría que haber hecho hace mucho tiempo.

P. Lo que sí hicieron fue anular varios acuerdos adoptados en los últimos meses del anterior gobierno, lo que puede sonar a revisionismo.

R. Hay decisiones del gobierno anterior que están en estudio, fundamentalmente porque cambiaron los criterios de gobierno. La anterior Diputación no asumía el pago del canon energético ni establecimiento de una red de parques de extinción de incendios. Estos nuevos compromisos, que nosotros sí asumimos, hay que cuantificarlos y eso supone parar, pensar y revisar.

P. Están trabajando con un presupuesto que no es el del actual gobierno. ¿Para cuando estará listo el del bipartito?.

R. En este mes ya tendremos un borrador estable de cuentas. Serán unos presupuestos inversores, donde se verá como va a ser la nueva Diputación.

P. ¿Se siente más cómodo aquí que en su etapa de concejal de urbanismo en Lugo?

R. Cuando uno está en una función política asume gustoso los trabajos que se le encomiendan, por lo que no cabe hablar de estar más a gusto en un sitio que en otro. Son trabajos distintos. En un ayuntamiento la relación con el vecino es muy intensa en el día a día, y en la Diputación esa intensidad se da con los ayuntamientos e instituciones.

P. En la Diputación, PSOE y BNG lo llevan bien; sin embargo, en el ayuntamiento, el Bloque habla de un gobierno tácito entre PSOE y PP.

R. Es mucho decir lo que apunta el Bloque de que en Lugo se está experimentado un gobierno PSOE-PP. Eso es tanto como si yo digo que en Ribadeo se está experimentando un gobierno PP-BNG. Eso es un absurdo. A los ciudadanos lo que les preocupa es que los proyectos salgan adelante y el alcalde de Lugo lo está consiguiendo. Así lo hizo con el pacto para aprobar el presupuesto, el documento más importante del año. Las situaciones de estabilidad son buenas, y quién sabe si en el futuro pueden llegar, pero lo importante es saber que el alcalde toma las decisiones y pacta buscando lo mejor para los vecinos. Si en el futuro se llega a un acuerdo de estabilidad, hay que afrontarlo con naturalidad, pero el día a día hay que resolverlo, porque los vecinos necesitan que sus cosas se vayan solucionando.

P. Desde el PP dicen que su política ha sido más de gestos que de trabajo.

R. Empezamos a ser operativos en septiembre con unos presupuestos aprobados por el PP y la capacidad de maniobra empieza cuando uno tiene unos presupuestos propios. Con todo, las formas son muy importantes y nosotros tuvimos que restaurar relaciones con el Valedor do Pobo, Xunta, ayuntamientos y otras administraciones y eso no se hace en dos días. El PP tiene una papeleta difícil: explicarles a los vecinos cómo durante muchos años en el gobierno no hicieron las cosas que ahora demandan. A mí no me gustaría verme en el papel del PP, pero eso es algo que tienen que asumir desde una posición que no es la mejor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de enero de 2008