Fraga preside en Vilalba el despegue de su fundación

El ex presidente ha donado su biblioteca, cartas, títulos y manuscritos

El ex presidente de la Xunta, Manuel Fraga, escogió el día de la Feira do Capón para presidir el acto que servirá de impulso a la fundación que lleva su nombre. Se ubicará, desde ayer ya con un proyecto definido y público, en la que fue su casa natal vilalbesa y en la que convivió durante 80 años buena parte de su familia.

Para Fraga llegar a Vilalba es darse un baño de multitudes, aunque ahora, ya alejado de la política de primera línea, el reencuentro con los suyos no es lo mismo. El hijo predilecto de esta localidad chairega llegó a la Casa de la Cultura menos emocionado que antaño y se encontró menos arropado que en otras ocasiones.

La casa donde nació ha sido adquirida gracias a "generosas aportaciones"

Del brazo de su hija y con su hermana Charo abriendo la comitiva, Fraga accedió al salón de actos de la Casa de Cultura, donde se encontró, entre otros, con el vicepresidente de la Fundación, José María García Leira, el alcalde de Vilalba, Gerardo Criado, y su sobrino, José Luis Gahona, autor del proyecto que reconvertirá en sede de la fundación la que fue la casa de su tío.

Aunque Avelina, una admiradora de Fraga "de toda la vida" temía que no hubiera sitio, la realidad es que de los 60 asientos de la sala aún sobraba alguno. Charo, convertida en improvisada maestra de ceremonias acomodaba a algún allegado, con la misma firmeza que lo hubiera hecho su hermano: "Pepe, siéntate", le ordenó a uno de los amigos de infancia de Fraga.

Entre los asistentes estaba un fiel fraguiano, el ex conselleiro Jaime Pita, que "nunca falla". García Leira fue el encargado de explicar cómo se adquirió la propiedad de la familia Fraga y la donación que éste realizó "de una de las mejores bibliotecas privadas, de contenido fundamentalmente político, que existe en el país". "El patrimonio cultural", añadió, "comprende infinidad de cartas, manuscritos, títulos, distinciones, retratos, pinturas y recuerdos de hechos históricos vividos por Don Manuel en su dilatada vida política".

Recordó que la propiedad fue adquirida con "generosas aportaciones" de entidades bancarias, particulares y "admiradores y amigos" a los que dijo estar "especialmente agradecido".

Le tocó luego el turno al sobrino de Fraga como arquitecto que dirigirá las obras de readaptación del inmueble. La planta baja, explicó, quedará como zona de exposición y conferencias; el jardín posterior se mantendrá tal cual y también se conservarán las estancias de la primera planta. Se construirá un tercer piso destinado a biblioteca y almacén. Fraga, al que se esperaba emocionado, aguantó con serenidad el envite. En un discurso improvisado recordó cómo el inmueble fue adquirido por su padre. "Luego, un 23 de noviembre de 1922, yo nací en esta casa, en la primera planta".

Evocó su pasado político y sus inicios como secretario general del Ministerio de Educación, tuvo tiempo para criticar la Ley de Memoria histórica ("No les quiero decir las consecuencias que puede tener") y llamó al auditorio a defender "una enseñanza seria para nuestros hijos".

Fraga se dirigió a la que ya es sede de la fundación acompañado también por una nieta. "Está pasando por delante de mi casa", comentó emocionada una vecina de la Avenida da Pravia. También se oyó, desde la otra acera, un grito de "¡viva don Manuel!" y sonaron algunos aplausos. Su hermana le transmitió saludos de Asunción, "que ya tiene 94 años". Tras la visita, Fraga optó por la retirada hacia el restaurante donde, "por supuesto", degustó capón de Vilalba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 21 de diciembre de 2007.