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Los escándalos a causa del dopaje retiran a Telekom

La firma alemana abandona el ciclismo tras el 'caso Ullrich' y el positivo de Sinkewitz

Se hartaron y tiran la toalla. El consorcio alemán de telefonía Telekom anunció ayer su retirada inmediata del patrocinio ciclista tras la sucesión de escándalos a causa del dopaje en que se ha visto implicado en los últimos meses. El presidente de T-Mobile, la filial de telefonía móvil que daba nombre al equipo, Hamid Akhavan, justificó así la decisión: "Es por nuestras obligaciones con el negocio y nuestros empleados y clientes". La marca era el sponsor más antiguo del pelotón: llevaba 16 años en el deporte de los pedales.

La plantilla del T-Mobile no se irá por ahora al paro. El jefe del conjunto, el estadounidense Bob Stapleton, anunció que continuarán con otro nombre. Telekom destinaba cada año 15 millones de euros al equipo y había anunciado tras los últimos casos de dopaje que mantendría el patrocinio hasta finales de 2008. Se estima que Stapleton podría llevarse una indemnización de 40 millones.

La gota que colmó el vaso fue la confesión del corredor Patrik Sinkewitz, de 26 años, que el pasado julio dio positivo durante el Tour de Francia por testosterona y admitió que durante 2006 se había dopado de forma sistemática bajo la dirección de dos médicos de la universidad de Friburgo.

La imagen de la marca de Telekom no resiste más. Las figuras más grandes del equipo y sus mayores éxitos fueron producto de prácticas de dopaje. El triunfo del danés Bjarne Riis en el Tour de 1996 y el de Jan Ullrich en 1997, las etapas ganadas por Erik Zabel..., quedaron bajo sospecha. Epo, testosterona, lavados de sangre..., todos los mecanismos del dopaje aparecieron vinculados a la marca alemana de teléfonos, que ayer dijo basta después de tres lustros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de noviembre de 2007