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Entrevista:CAYETANO RIVERA ORDÓÑEZ | Torero

"Soy fuera de lo común"

PERFIL. Con 30 años y una hija, es comedido y de hablar pausado, y se muestra siempre amable, aunque con un punto de desconfianza. Su hilaridad nunca pasa de una tenue sonrisa. Pese a ello, cree que es importante saberse reír, "sobre todo de uno mismo". Hace hincapié en su introversión, y dice que es sencillo y que busca la felicidad. Le gustan la moda, el cine y el arte, y practica esquí, rafting y submarinismo.

Pregunta. ¿Cómo está, aparte de lo que se ve? ¿Recuperado?

Respuesta. Estoy mucho mejor. Tengo ya seis cicatrices, pero empiezo el entrenamiento.

P. ¿Le cunde ese pedazo de cuerpo?

R. Yo creo que, estéticamente, en el toreo ayuda. Fuera de la plaza, pues bueno, no me quejo [sonríe].

P. ¿El toro tiene manía a su familia?

R. No. El toro no tiene manía a nada. El riesgo es parte de la profesión, y a veces hay más suerte y otras, menos.

P. Pues da la impresión de que el morlaco se ha quedado con su cara.

R. Espero que no [risa tenue].

P. Para revolcón, ¿se le ocurre alguno mejor que el del bicho?

R. Se me ocurrirían varios mejores. ¿De qué estamos hablando? Yo creo que el de la cama es mucho mejor, ¿no?

P. Estudió en Suiza y Estados Unidos. ¿Tras conocer mundo puede acabarse en el toro?

R. Yo creo que sí. De hecho, estoy muy contento de haber empezado ahora, porque he tenido la oportunidad de tener otra vida antes y de formarme.

P. Pero se sabe atípico.

R. Soy fuera de lo común, sí. Lo normal es empezar antes. Ni mejor ni peor. Simplemente diferente.

P. ¿Y a quién se arrima, toro aparte?

R. Me arrimo a mis amigos. Estoy a gusto con ellos. De vez en cuando es necesario distraerse. O me voy al cine. Eso me abstrae de la realidad.

P. Volvió loco a Armani. ¿Se ofreció a hacerle los trajes de luces?

R. Se ha ofrecido para hacerme un traje goyesco, y yo estoy entusiasmado. Le despierta curiosidad el mundo del toro.

P. ¿Seguro que es el toro? Armani es vegetariano.

R. Él no es que sea un gran aficionado. Y aunque sea vegetariano y yo torero, sobre todo somos personas. Nunca ha querido ir a una corrida, pero ahora está en la idea. Aunque no sé si lo aguantaría, la verdad.

P. Aparte de los de luces, ¿quién le hace los trajes de sombras?

R. Las sombras me las busco yo en la intimidad. Me considero una persona muy reservada. Ésa es mi sombra.

P. Ahora hay mucho torero desfilando. ¿La pasarela tiene menos peligro?

R. Lo mío con la pasarela fue algo anecdótico. Me lo propuso Armani y acepté, por la experiencia. No es que no me divierta, pero no me llena como el toro.

P. ¿Prefiere ser hijo de papá o de mamá?

R. Yo, de los dos. Me siento orgulloso de los dos. Por desgracia, con mi padre no pude vivir tanto.

P. ¿Qué es lo que más le pesa a usted?

R. La responsabilidad. Te quita el sueño y te preocupa.

P. ¿Y la soledad?

R. La soledad la decide uno. O, si llega, el torero tiene que estar dispuesto al sacrificio, y ése es la soledad, por la concentración.

P. ¿Fragilidades?

R. Pues... No sabría decirle. A lo mejor es que no las quiero compartir. Una fragilidad es mi debilidad por el esquí. En nuestro caso no es muy recomendable.

P. Un zoo tailandés usa filmes porno para que los osos procreen. ¿Cómo lo ve?

R. Pues si funciona...

R. Riveras, Ordóñez, Dominguines... ¿Lo suyo es genético?

R. Yo no creo en el destino. Pero es normal que, si lo ves en casa, te llame la atención.

P. Quiere decir que, si viniera de familia de bomberos, estaría aquí con manguera y casco.

R. Pues es posible. Yo de chico lo que quería ser es carpintero.

P. ¿Qué toros prefiere ver desde la barrera?

R. Me gusta ver desde la barrera casi todo. Observar y aprender. Pero cuando me implico en algo, soy responsable y consecuente.

P. ¿Cómo anda de amuletos?

R. Yo no tengo. Ni en la plaza ni fuera de ella.

P. ¿Le gusta Isabel Pantoja?

R. Sí.

P. ¿Entiende a la duquesa de Alba cuando habla?

R. Perfectamente.

P. ¿De qué está hasta la montera?

R. Bueno, a veces no te gusta que pongan en tu boca palabras que no has dicho, o que te juzguen por intentar llevar tu vida lo mejor que puedes.

P. ¿No hay nada que le haga soltarse la coleta?

R. Me hace unas preguntas un poco comprometidas, ¿eh? Con los amigos es como disfruto más. O viajando, practicando deporte o tomándome una cena y unos vinos.

P. ¿Qué queda de Bolita?

R. Pues muchos recuerdos y muy buenos. ¿Quién se lo ha dicho? Así me llamaba mi abuelo, porque de chico era muy gordo.

P. Dice que le gustaría saltar en paracaídas. ¿Es usted un chico de riesgo?

R. De emociones. Me gusta sentir, y conocer las diferentes sensaciones que puedo llegar a vivir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de octubre de 2007