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Reportaje:

Futbolista de largo recorrido

El asturiano Manel, campeón de Liga con el Deportivo, cumple su cuarta temporada en el Eibar, próximo a su retirada

Pasear por Ipurúa, el estadio de la Sociedad Deportiva Eibar, invita a tirar de memoria y recordar un fútbol cada vez más en desuso. Algunos chavales se divierten en el campo de entrenamiento con la primera plantilla a su lado, apenas existe separación entre la tribuna y el campo de juego, el presidente bromea con sus jugadores a pie de césped,... Es aquí donde cumple su cuarta temporada de trabajo José Manuel Menéndez Erimia, Manel, futbolista de extenso recorrido. En el terreno de juego y fuera de él. Con 37 años, este avilesino acumula experiencias en distintos equipos y ciudades. "Si hay algo que voy a echar de menos cuando deje el fútbol, será viajar", dice.

Ese momento está cercano. El vínculo de Manel con el Eibar concluye el próximo mes de junio, y es muy probable que diga entonces adiós al fútbol. Al menos en su vertiente profesional. "Puede que juegue de manera aficionada en Asturias", comenta. Al contrario que muchos otros futbolistas, el deporte no le satura. "Yo me divierto con el fútbol. Me gusta jugarlo, me gusta verlo por televisión. No tiene mucho sentido estar en esto si no te diviertes".

"He conocido gente muy diversa y he hecho muchos amigos allá donde he jugado"

Manel comenzó su carrera en el Avilés en 1991. De allí pasó al Oviedo, de Primera División, donde permaneció hasta 1999. Ese año pasó al Deportivo. Sólo fue una temporada, la que coincidió con el título de Liga que el club coruñés arrebató a los poderosos. Más tarde, cuatro años en otros tantos equipos: Numancia, Tenerife, Oviedo y Ciudad de Murcia. En 2004 apareció la oferta del Eibar. "Ya entonces estaba pensando en dejar el fútbol, pero el Eibar me ofreció una oportunidad muy buena. La gente de aquí es muy cercana, y siempre tiene una palabra de apoyo para el jugador. Conmigo se han portado de manera fenomenal. Estar en Eibar me permite, además, no estar lejos de mi casa, en Avilés". El presidente del club, Jaime Barriuso, tampoco tiene dudas. "Estamos muy contentos con Manel. Es una gran persona, y ayuda a crear un vestuario unido", señala. Manel ha compartido vestuario con futbolistas internacionales como Fran o Djalminha. Con ellos fue campeón de Liga. Emociones distintas de las de disfrutar de un ascenso a Segunda, como el que realizó el Eibar la pasada temporada. "El año que estuve en el Deportivo fue magnífico, pero he sentido más emoción con lo que ha conseguido el Eibar. Ha sido un trabajo de todos, y he participado de manera mucho más intensa. Ha sido increíble ver como se ha volcado todo el pueblo", afirma.

Casado y con dos hijas, Manel se traslada todos los días a Eibar desde Bilbao, donde vive. "Siempre que puedo, me reúno con mis amigos en un txoko que tenemos en Zorroza". Cuando deje el fútbol, serán sus hijas las que consuman su tiempo. No obstante, también hay aspectos que no será tan fácil abandonar. "No me canso de viajar, de conocer otras ciudades. Mi representante me dice si no estoy cansado de tanto ajetreo, y yo le digo que no. He conocido gente muy diversa y he hecho muchos amigos allá donde he jugado. Esa es una de las cosas más bonitas que me llevo del fútbol", señala.

Luce en Ipurúa una emotiva pancarta que recuerda a Antonio Puerta, el futbolista del Sevilla fallecido de manera trágica. "Se nos ha ido un ídolo, pero ha nacido una leyenda. Gogoan zaitugu". Manel contiene la respiración. "Lo vi por televisión. Cuando le vi levantarse, me tranquilicé, pero luego supimos lo que había ocurrido. Fue algo muy duro. Te das cuenta de que el fútbol no es más que un juego y que cualquiera de nosotros podía haberle sucedido lo mismo", indica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de octubre de 2007