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Reportaje:Fútbol | Segunda jornada de la Liga de Campeones

Ronaldinho busca su sitio en el Barça

Recuperado y arropado, el brasileño regresa al equipo en Stuttgart

Ronaldinho intenta volver a jugar hoy con el Barça en Stuttgart (20.45, Antena 3) como si nada hubiera pasado desde que hace un par de semanas fuera sustituido por Iniesta en el Camp Nou ante el Lyon, cuando el partido iba 1-0 y la hinchada blasfemaba por los empates contra Osasuna y el Racing. Ocurrió que el equipo remató al campeón francés, doblegó después al Sevilla y goleó más tarde al Zaragoza y el Levante mientras el brasileño era baja por una lesión y se aireaba una de sus salidas nocturnas antes de visitar Pamplona.

Alrededor del gaucho se ha montado desde entonces un guirigay considerable, con dimes y diretes, porque el Barcelona se ha disparado con Ronaldinho parado, nada que ver con un inicio negado en cancha ajena y una actuación sobresaliente del brasileño ante el Athletic, cuando marcó dos goles a balón parado, una instantánea que remitió al aficionado a la temporada pasada. Así que Ronaldinho y el Barça se han comportado como dos líneas paralelas que hoy aspiran a ser convergentes en Alemania.

"Estoy ansioso por volver a jugar. Quiero quedarme para ganar lo que ya gané", dice el 'gaucho'

"Ronaldinho es la bandera del Barça", proclama el capitán, Puyol. "Todos hemos babeado con el brasileño", añade el director deportivo, Txiki Begiristain. "Volverá a ser el número uno y acallará las bocas", anuncia Messi. Y Ronaldinho asiente en una entrevista en Mundo Deportivo: "Los cánticos del público el día del Zaragoza son la mejor medicina para mi pierna". "No me he saltado el código interno y no me escondo; todos saben lo que hago", reitera; "estoy ansioso por volver a jugar. Quiero quedarme para ganar lo que ya gané". Hay, por lo demás, dos consideraciones importantes. Viene a decir que juega centrado, de falso 9, por indicación del entrenador, Frank Rijkaard: "Mi puesto me obliga a jugar más de espaldas. En la banda tienes más posibilidades de jugar el uno contra uno y mi estilo fue siempre el regate". Y después apunta al crítico Johan Cruyff: "Sigue viviendo del pasado".

La palabra de Cruyff, sin embargo, resuena cada lunes en El Periódico. Ayer mandó otro recado a Ronaldinho: "Si está bien, que entre; si no, que juegue un ratito. Nadie se muere por ser el jugador número 12". El marrón es para Rijkaard, cuya alineación será escrutada desde todos los ángulos, al punto que será difícil evitar agravios. Tiene varias alternativas: puede sentar a Ronaldinho en el banquillo y tocar sólo lo necesario. También cuenta con la posibilidad de ponerle por el lesionado Touré y santas pascuas, por más que tal decisión le obligue a alinear a Xavi, Deco e Iniesta en la medular, fórmula que no funcionó la temporada pasada. Y, evidentemente, su entrada podría suponer la salida de un volante como Xavi o Iniesta o de un delantero como Henry. Messi, se supone, es intocable.

La pregunta es saber hasta qué punto la alineación de Ronaldinho y la lesión de Touré afectarán la mecánica de juego. Consistente en la defensa, intenso en la medular y dinámico en la delantera, el Barça ha jugado a una velocidad de vértigo. A partir de un 4-4-2, con dos delanteros móviles y profundos, el protagonismo de la segunda línea ha sido determinante en un grupo cohesionado y equilibrado por el saber estar de Touré. A Ronnie, consecuentemente, se le pide sobre todo que ejerza de jugador de equipo en vez de convertir cada jugada en un acto de reivindicación personal. Una vez que ya cambió el club, ahora se le demanda que cambie él para dar mayor grandeza al equipo.

La liturgia del partido, por lo demás, invita a la redención de Ronaldinho, más que nada por la fanfarria de la Champions y la disposición de un rival joven y ambicioso. Arropado por su hermana y su hermano, el escenario se anuncia como el mejor para un futbolista que se viste con el 10. En Brasil se lo quitaron para devolvérselo. Ahora le toca merecerlo y defenderlo en el Barça.

Stuttgart: Schäfer; Osorio, Tasci, Fernando Meira, Boka; Hilbert, Pardo, Farnerud, Khedira; Mario Gómez y Cacau.

Barcelona: Víctor Valdés; Oleguer, Puyol, Márquez, Abidal; Xavi, Deco, Iniesta; Messi, Ronaldinho y Henry.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de octubre de 2007