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La historia se repite: transbordos y retrasos

El incidente de ayer se suma a un rosario de retrasos y problemas que los usuarios del tranvía de Alicante padecen desde este verano. Los principales son las demoras en las frecuencias horarias de paso. Las quejas de los usuarios son permanentes. Pero a los retrasos, hay que sumar, además, el socavón que a finales de agosto se produjo en un colector de aguas pluviales próximo a la estación de La Marina, frente al barrio de Sangueta. La historia se repite y los pasajeros tuvieron que hacer transbordo en autobuses hasta la estación de la Isleta, para poder continuar el trayecto. El comité de empresa de Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) denunció este verano los "continuos retrasos" que sufre el Tram de Alicante desde la ampliación del servicio hasta La Vila Joiosa debido, en su opinión, al "desajuste y desfase de los sistemas de seguridad".

Los representantes de los trabajadores reconocieron que la falta de puntualidad de los trenes es "constante" y que, en consecuencia, "influye negativamente en la calidad del Tram", además, agregan que "provoca multitud de reclamaciones de los usuarios", que tienen que atender los trabajadores. Según explicaron fuentes del comité de empresa, las limitaciones de velocidad grabadas en el sistema de seguridad de los trenes no coinciden con las limitaciones indicadas por las señales de la vía, sino que son más restrictivas, lo que impide que en algunos tramos se cumpla el horario anunciado a los usuarios. En opinión de los representantes de los trabajadores, estas "irregularidades y deficiencias" deberían haberse comprobado y corregido antes de la puesta en marcha del servicio. Por este motivo denuncian las "precipitación y falta de previsión por parte de la dirección de FGV", que el pasado 30 de julio amplió el servicio del Tram desde Alicante hasta La Vila Joiosa. Un portavoz de Ferrocarrils de la Generalitat quitó hierro a las críticas al recordar cómo este servicio sólo lleva funcionando tres meses y "esos desajustes en los horarios son normales" y los relacionó con el sistema de frenado de seguridad ATP que impide que se supere la velocidad recomendada en cada tramo, y cuando el tranvía circula a mayor velocidad frena automáticamente, se para y tiene que volver a arrancar, con lo que se pierde tiempo. Además, en la estación de La Vila el Tram debe esperar a que llegue cada hora el tren de Dénia para que sus pasajeros puedan hacer transbordo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de octubre de 2007