Crítica:FERIA DE LINARES
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

José Tomás y el fantasma de Islero

El diestro de Galapagar, herido grave tras ser corneado por su primer toro en Linares

José Tomás resucitó ayer todos los fantasmas de la cogida de Manolete, el principal espejo en el que se mira el diestro de Galapagar. Al cumplirse el 60º aniversario de la muerte del torero cordobés al ser cogido por Islero, José Tomás volvió al lugar de autos y, por unos momentos, dibujó un misticismo similar al de su ídolo. Después de levantar al público con una faena llena de quietud, iniciada con estatutarios en los medios y continuada con varias series de muletazos de gran profundidad, José Tomás fue corneado por su primero en el muslo derecho y dio una voltereta que puso al público con un nudo en la garganta. Pese a la gravedad de la cogida, el diestro pidió a su cuadrilla que le colocase una corbatilla en el muslo para hacerse un torniquete y, aunque el reguero de sangre no cesaba, logró matar al toro y conquistar las dos orejas.

Núñez del Cuvillo / Finito de Córdoba, José Tomás, Curro Díaz

Toros de Álvaro Núñez del Cuvillo. Mansos y nobles, pero faltos de raza; el quinto, de gran bravura y fiereza. Finito de Córdoba: Dos estocadas (palmas); dos estocadas y descabello (palmas); pinchazo (palmas). José Tomás: estocada y descabello (dos orejas). Curro Díaz: estocada y descabello (oreja); dos pinchazos y estocada (oreja). Plaza de Santa Margarita de Linares (Jaén), 29 de agosto. 2ª de feria. Lleno. Curro Díaz, a hombros por la puerta grande.

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José Tomás volverá para entregarse

Antes incluso de abandonar la plaza tuvo tiempo de devolverle un gesto de complicidad a su amigo Joaquín Sabina, a quien le había brindado la muerte del toro. "Por darnos la vida con lo que escribes", le espetó José Tomás. "Es pura poesía toreando", replicó después el cantautor de Úbeda. A Sabina y José Tomás les une su pasión por Manolete, y ellos fueron los encargados de apadrinar el libro de Carmen Esteban sobre Lupe Sino, la joven mexicana "con garras de astracán" -como la definió el ubetense- que acompañó a Manolete y a la que el franquismo convirtió en una mujer proscrita.

José Tomás, que estuvo consciente en todo momento, fue operado en la misma enfermería de la plaza linarense de una cornada en el músculo vasto interno. Afortunadamente, la cornada, de dos trayectorias, una ascendente de 15 centímetros que rompe fibras del músculo sartorio y otra descendente de 10 centímetros que bordea el fémur, fue limpia y no afectó a ninguna arteria vital. Tras la operación fue trasladado hasta el hospital San Agustín de Linares con pronóstico grave aunque no se teme por su vida, según el parte médico.

La presencia de José Tomás era, sin duda, la principal atracción de la feria de San Agustín de Linares, que desprende un ineludible aroma taurino desde que hace 60 años la ciudad quedara unida al mito de Manolete. Y el diestro de Galapagar no defraudó. Sin parar de manar sangre por el muslo tuvo el arrojo de matar al toro. Sin embargo, por unos momentos se mascó la tragedia en la plaza linarense, máxime por el reguero de sangre que dejó José Tomás en el albero antes de entrar en la enfermería. Muchos aficionados recordaron entonces cómo Manolete murió desangrado al fallarle las transfusiones que le aplicaron, aunque bien es cierto que las cornadas fueron muy diferentes. En todo caso, como ocurriera 60 años atrás con el diestro cordobés, el toreo de José Tomás podrá levantar pasiones o no, pero lo que nadie le puede reprochar es que se arrima como nadie a los toros. Ya en la feria de Málaga sufrió una espectacular voltereta, pero ayer, en Linares tenía que ser, revivió por unos momentos el mito y el drama de Manolete, el torero en el que José Tomás intenta reflejarse cada día. No fue el único sobresalto de la tarde. También el picador Juan Sánchez, de la cuadrilla de Curro Díaz, tuvo que ser atendido en la enfermería por los fuertes hematomas sufridos al caer y quedar aplastado por el caballo.

El resto de la corrida, de juego desigual en el ganado de Núñez del Cuvillo, se saldó con los tres toros que tuvo que matar Finito de Córdoba -los suyos y el segundo de José Tomás- y que, pese a su innegable voluntad, no transmitió las emociones que había contagiado el de Galapagar. Desaprovechó tres oportunidades para conquistar trofeos, en parte porque le tocó el peor lote, pero también porque le faltó continuidad. Por su parte, Curro Díaz cortó una oreja a su primero y conquistó la puerta grande con otra oreja en su segundo -pese a los dos pinchazos- después de una gran faena, aderezada con varias tandas de naturales y derechazos quizá excesivamente larga, a un toro al que parte del público pidió su indulto por su enorme bravura, sin duda el mejor de la tarde.

La feria de Linares se completa con el festejo de hoy jueves en el que, con reses de Juan Pedro Domecq, harán el paseíllo El Cid, José María Manzanares y Cayetano Rivera Ordóñez. Para el viernes queda el festejo de rejones, con Fermín Bohórquez, Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura.

José Tomás, tras ser corneado ayer por su primer toros en la plaza de Linares (Jaén)
José Tomás, tras ser corneado ayer por su primer toros en la plaza de Linares (Jaén)EFE

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