Reportaje:

Un ingeniero estricto

Una exposición repasa las obras públicas de Carlos Fernández Casado

El río Manzanares y la autopista A-6 (A Coruña) tienen puentes proyectados y construidos por el ingeniero de caminos Carlos Fernández Casado (Logroño, 1905-Madrid, 1988). Los de los años treinta y cuarenta se llaman de altura estricta, porque son purificados de todo lo accidental, para no alterar el perfil de la carretera y el paisaje, con mínimas formas nuevas.

Lo estricto se identifica con su pensamiento racionalista de la ingeniería, como se aprecia en la exposición abierta en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde ingresó en 1976 con un discurso sobre estética, y organizada por el Centro de Estudios Históricos de Obras Públicas y Urbanismo) (www.cehopu.cedex.es), del Ministerio de Fomento.

En Madrid se puede seguir la presencia de sus puentes y la destrucción de otros

"Con la altura estricta, también de sus formas y geometría, sin elementos ornamentales, quería reducir el puente a su esencia", señala Leonardo Fernández Troyano. Él ha seguido con proyectos de estructuras en el estudio que creó su padre hace 40 años y es, además, el comisario de la muestra que a través de un material documental, con planos, fotografías, maquetas, libros y objetos personales, recorre una biografía dedicada a la ingeniería.

En la obra de Carlos Fernández destacan puentes (Mérida, Puerta de Hierro), acueductos (Najerilla), instalaciones deportivas (San Mamés, Santiago Bernabéu), naves industriales (estación de trolebuses de Madrid), presas (Quéntar) y restauraciones (acueducto de Segovia). Además, se dedicó la enseñanza, como catedrático de puentes desde 1961, tras sufrir depuración en la posguerra (se negó a calcular la estructura de la cruz del Valle de los Caídos); escribió libros (Cálculo de estructuras reticulares, Puentes de hormigón armado pretensado) y fue estudió de puentes históricos y de la ingeniería romana.

En escenarios de Madrid se puede seguir la presencia de sus puentes y la destrucción de algunos de ellos. Según el testimonio de su hijo, autor de una visión histórica universal de los puentes (Tierra sobre el agua, Madrid, 1999), los construidos en los años treinta, el de Puerta de Hierro y el del Pardo sobre el río Manzanares, eran los más queridos por el ingeniero, junto con el de Algeciras sobre el río Palmones. Todos ellos de la colección de altura estricta (se llegaron a construir medio centenar).

El puente del Pardo se terminó en 1935, en una carretera de acceso directo a la sierra, que no se llegó a utilizar al considerar Franco que pasaba muy cerca de su palacio; en los años setenta fue volado al crearse un embalse. También figuran el paso de Alcalá de Henares, el puente de San Juan sobre el Alberche, (en San Martín de Valdeiglesias), el paso sobre el Guadarrama (en Villaviciosa de Odón) y el puente arco en Fuentidueña sobre el Tajo.

En la autopista Madrid-A Coruña, entre Las Rozas y Villalba, hay una docena de puentes de hormigón armado y pretensado en los pasos superiores e inferiores (Las Rozas, Hoyo de Manzanares, Galapagar, La Navata, Villalba) y las pérgolas de la carretera de El Escorial, aunque se ha tirado el de Navacerrada. La reciente transformación de la M-30 se ha llevado otras dos obras de Fernández Casado, estudioso de los puentes históricos de Madrid (Segovia, Toledo), uno de los dos que había construido para desdoblar el tráfico por el puente de Toledo y un puente oblicuo que enlazaba las dos calzadas. Otras piezas en la ciudad son los pasos del nudo de Manoteras y el paso de la calle de Mauricio Legendre.

La exposición se detiene en las inquietudes intelectuales (Zubiri, Ortega y Gasset), amistades de artistas (Benjamín Palencia), testimonios de discípulos (Juan Benet), su trabajo en la empresa Huarte y el desarrollo de los proyectos, con textos autobiográficos, sobre ingeniería, temas históricos, arqueológicos y de arquitectura, aspectos que ocupan dos volúmenes publicados con motivo de la muestra, que incluye el catálogo de 146 obras realizado por Tomás Abad.

Carlos Fernández Casado, ingeniero. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Alcalá, 13. Visitas guiadas, 91 348 98 00. Hasta el 12 de agosto. Entrada gratuita.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 28 de julio de 2007.

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