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Reportaje:

La Roma que amó Piranesi

El Museo de Montserrat exhibe una selección de sus importantes fondos del grabador

"Que no parezcan inventados fantasiosamente, en lugar de tomados del natural, algunos elementos de esta descripción del Campo, que, si se comparan con el estilo antiguo de arquitectura, se alejarían mucho de ellos y, en cambio, se acercan al estilo actual". Giambattista Piranesi, uno de los grandes grabadores de todas las épocas, escribió esta explicación en la dedicatoria de su famoso libro Il Campo Marzio dell'Antica Roma (1762), una descripción gráfica de las ruinas monumentales de Roma con proyecciones, a veces imaginadas, sobre su posible evolución. Una primera edición de este libro se encuentra desde 1918 en la biblioteca del monasterio de Montserrat y hasta el 30 de septiembre se exhibe en la sala Daura de su museo en la exposición Els Piranesi de Montserrat.

El monasterio posee una colección de grabados de Piranesi (Venecia, 1720-Roma, 1778) que fueron adquiridos en Roma a principios del siglo XX por el padre Buenaventura Ubach. Se trata de una exposición inédita, parte de una colección de grabados que está considerada como una de las más importantes del estado, junto a la de la Biblioteca Nacional de Madrid y a la de la Reial Acadèmia de Sant Carles de Valencia, que incluye unas 60 láminas de tres series distintas: Vistas de Roma (1748-1778), Antigüedades romanas (1756) y la ya citada Campo de marzo (1762). La exposición, que tiene como comisario al galerista y anticuario Artur Ramon, también incluye 10 láminas de Francesco Piranesi, hijo y digno seguidor del famoso grabador.

En sus conocidas Vedute di Roma se nos aparece el Piranesi arquitecto y arqueólogo, visionario y también polemista, ya que en su trabajo defendía la mayor importancia de Roma sobre Grecia en nuestra cultura en un debate que en el siglo XVIII estuvo muy polarizado. Sus obras son de un rayado nervioso y trazos precisos, muestran un gran dominio del claroscuro y ofrecen un contraste dramático, tenebroso. En sus obras, en sus vedute, dominan aspectos de la naturaleza y una devoción por la arqueología y el espíritu de grandeza de la antigua Roma.

El museo también ofrece una exposición de fotografías de la Virgen de Montserrat realizados por Lluís Casals.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de julio de 2007