Elecciones 27M

Once denuncias por 'carrexo' en Ourense

La Guardia Civil investiga los casos que denunciaron mesas, apoderados y candidatos

La Guardia Civil fue requerida ayer en 11 colegios electorales de otros tantos municipios orensanos (Punxín, Leiro, Monterrei, Xinzo, Laza, Avión, Quintela de Leirado, Vilamartín de Valdeorras, Xunqueira de Ambía, O Bolo, Viana do Bolo) y en uno de Lugo (Muras), para comprobar la existencia de un posible acarreo de votos denunciado por presidentes y apoderados de las mesas y por candidatos de la oposición.

Por ejemplo, el PSdeG en Xunqueira de Ambía denunció que dos vehículos trasladaron votantes hasta el colegio de forma continua. En los mismos términos presentó su denuncia el candidato socialista de O Bolo. Pese a que allí había transporte institucional, el alcalde, el teniente de alcalde y sus hijos podrían haber practicado el carrexo o carretaxe.

Y otro posible acarreo se pudo producir en Quintela de Leirado, donde los agentes comprobaron que un autobús transportó votantes sin estar contratado como transporte institucional. El contrato lo negoció el alcalde con la empresa de autocares, "sin saber" que necesitaba autorización para hacerlo.

En Viana do Bolo, el PSdeG denunció a un vecino afín al PP por quitarle el carné de identidad a un disminuido psíquico "para asegurar su voto". Y otra denuncia la presentó una vecina de Monterrei contra la candidata del BNG, Susana Nóvoa. Según el escrito registrado en la Subdelegación del Gobierno en Ourense, la nacionalista le sacó fotos a la vecina cuando "acercó a ancianos de un geriátrico hasta el colegio electoral de Albarellos".

Por otra parte, en el municipio pontevedrés de Barro, los socialistas denunciaron que "los cachorros del PP" fueron a "montar bronca" y en Padrón, una mujer metió en la urna el sobre con el dinero que llevaba en el bolso para la feria. En Ferrol, un votante en silla de ruedas formalizó denuncia porque la rampa de acceso estaba rota y se negó a que le acercasen la urna. Pero donde más anécdotas hubo fue en Vigo. Allí faltaron papeletas y urnas, y un hombre que se negó a formar parte de una mesa fue denunciado ante el juez. En el instituto Santa Irene hubo que entrar por las ventanas para constituir las mesas porque las puertas habían sido bloqueadas con hierros. Y en el colegio Fleming, las cerraduras amanecieron selladas con silicona.

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