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Reportaje:Fórmula 1 | Gran Premio de España

"Alonso, como Prost, no comete errores"

Jo Ramírez, coordinador de McLaren durante 20 años, vivió las batallas entre Senna y el francés

Puede que el nombre de Jo Ramírez no les diga nada a muchos aficionados de la F-1. Sin embargo, los clásicos recuerdan a este mexicano de 65 años capaz de hacerse un hueco en el mejor equipo de los ochenta y noventa: McLaren. Su cargo era el de coordinador, justo por debajo de Ron Dennis, y su misión organizar la infraestructura y facilitar las cosas a los pilotos. Cuando en la Navidad de 1983 Dennis le llamó, tenía ya una larga trayectoria. Había aprendido mecánica en Ferrari (1962), pasado por Masseratti y Lamborgini, trabajado con Emerson Fittipaldi, ya como mánager, y pasado por Shadow y ATS.

"Cuando Dennis se hizo cargo de McLaren, pensé que algo grande iba a pasar con este equipo", comenta Ramírez; "me dijo: 'Si necesitas algo, no importa qué, cómpralo. Yo buscaré el dinero'. Tenía perspectiva de futuro". Entonces había sólo 60 empleados. Ahora son 1.000. Pero vivió algunos de los mejores años de McLaren e intervino en varias historias relativas a leyendas como Niki Lauda, Alain Prost y Ayrton Senna.

"Hamilton me dice que sólo podrá luchar contra el español cuando él tampoco tenga fallos"

"En 1984 perdimos la primera carrera, en Brasil, pero luego ganamos 12 de 16. Creí que nunca lo superaríamos. Pero cuatro años después ganamos 15 de 16", recuerda Ramírez; "aquel año fue muy especial. Corrían con nosotros Lauda y Prost y se jugaron el campeonato en la última cita. Prost debía ganar y ganó. Pero, aun así, Lauda, siendo segundo, se llevaba el título y, gracias a los abandonos de Mansell y De Angelis, lo fue". La excelente relación entre ambos no se deterioró: "Lauda había sufrido ya su grave accidente y aceptaba que Prost era el número uno".

La situación se agravó cuando Dennis tuvo en el equipo a Prost y Senna. Entonces eran los mejores del paddock. El primer año se soportaron bien. Pero en el segundo se desató una batalla campal que acabó en una enemistad creciente. "En Ímola, en 1989, a petición de Senna, acordaron que, puesto que eran los más rápidos, era estúpido agredirse desde la salida y que no se adelantarían hasta después de la curva de La Tossa [la primera, cerrada]. Salió primero Senna y Prost respetó el pacto. Pero luego hubo un accidente de Berger y la carrera empezó de nuevo. Aquella vez fue Prost quien salió mejor. Senna aprovechó el rebufo para adelantarle en la curva. El francés estaba tan enojado que cometió varios errores y, aunque acabó segundo, se negó a subir al podio. Senna se justificó diciendo que habían acordado hasta la frenada y que fue allí donde le pasó". Como Dennis no se pronunció, aquello enfrió también la relación entre Prost y él. "Hasta el punto de que Ron me dijo que interviniera porque Alain no le cogía el teléfono". Ramírez consiguió más tarde que los dos encajaran sus manos.

La situación no es tan grave ahora. Pero Dennis ha apostado también por dos punteros: Fernando Alonso, bicampeón mundial, y Lewis Hamilton, la mejor promesa. "Es distinto. Prost y Senna eran ya los mejores", matiza Ramírez; "Alonso se parece a Prost. No comete errores. Alain abolló dos coches en seis años. Alonso ha tenido un fallo en no sé cuántos. Cuando le pregunto a Hamilton qué admira más de Alonso, me responde: 'Su velocidad ya la tengo. Su constancia la he tenido en las primeras carreras. Pero es incapaz de cometer errores. Si yo también lo logro, podré luchar contra él".

Hace unos años, Ramírez abandonó y fue borrado de la agenda de Dennis. Pero dejó escritas sus vivencias en un libro: Mis experiencias en la F-1.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de mayo de 2007