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Leo Bassi también invita al obispo de Córdoba a asisitir a 'La revelación'

Cada vez que el actor y dramaturgo Leo Bassi llega a una ciudad con su espectáculo La revelación cumple con un curioso ritual. Se acerca hasta el Obispado y entrega dos entradas en el registro. Bassi actúa este sábado en el Palacio de Congresos de Córdoba y, de nuevo, ha invitado a un prelado: al obispo Juan José Asenjo.

"La gente que critica la obra nunca la ha visto. Entre el público nunca he visto a alguno de la Conferencia Episcopal y, por ejemplo, Antonio Cañizares

[arzobispo de Toledo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal] hizo homilía contra mi obra. Dijo que yo era el símbolo del declive de Occidente", afirmó Bassi.

El actor, que ha sufrido ataques y amenazas, defiende su derecho a disentir y a mantener sus ideas. En La revelación, dice este humorista, se propone exponer su ateismo. "Yo soy ateo y defiendo mis posiciones igual que ellos lo hacen en sus púlpitos", asegura Bassi. "El teatro es una iglesia laica, abierta a las ideas", añade.

Pero Bassi no sólo ofrece esas dos entradas a Asenjo para que pueda conocer lo que critica la jerarquía católica: "Si después del espectáculo quiere que discutamos sobre el asunto, mejor. Incluso, estoy dispuesto a cambiar la obra si me hace ver que me equivoco, aunque creo que tengo razón".

"[La revelación] No es un espectáculo de provocación, como han dicho algunos. Hablo de las razones de mi ateismo y, no lo niego, hago proselitismo", afirmó Bassi, quien critica sobre las tablas el papel que ha tenido y tiene la mujer en las religiones monoteístas, la represión de la sexualidad y los desastres que ha provocado que un pueblo se considere elegido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de abril de 2007