"Ser ciego y sordo es una bendición en Bagdad"

El director de la Biblioteca Nacional iraquí describe en su 'blog' el horror cotidiano

Saak Eskander, de 44 años, director de la Biblioteca Nacional de Irak, se afana desde finales de 2003 en reconstruirla esquivando explosiones en las calles de Bagdad, evitando ser secuestrado y realizando gestiones burocráticas para conseguir al menos seis horas de electricidad al día.

Aún le queda tiempo para llevar un diario en Internet para contar el horror cotidiano en una ciudad donde "ser ciego o sordo es una bendición". O recibir avisos como éste: "La señora M. ha llamado para decir que no viene porque una bala perdida ha matado a su hija". Cada hora mueren dos personas en Irak víctimas de la violencia.

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