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Un juez investiga los viajes de funcionarios franceses a la base militar

Seis ciudadanos franceses comparecieron ante la justicia de su país, entre el 3 y el 12 de julio de 2006, para explicar en qué condiciones fueron interrogados por funcionarios franceses durante su detención en el limbo jurídico de Guantánamo. Se trata de Mourad Benchellali, Nizar Sasi, Brahim Yadel, Imad Achab Kanouni, Khaled Ben Mustapha y Redouane Khalid, quienes, a su regreso a Francia, tuvieron que hacer frente a una acusación por "asociación de malhechores en relación con un proyecto terrorista".

En su día, el juez del tribunal correccional de París estimó que carecía de datos suficientes para pronunciarse y reclamó a las autoridades competentes que le suministrasen detalles respecto a la identidad de los agentes que condujeron los interrogatorios y dentro de que marco legal lo hicieron.

Según el diario Le Monde,el vicepresidente del tribunal, Jean-Claude Kross, ha recibido una carta anónima escrita a máquina y enviada desde París, en la que se le revela la identidad de los dos agentes secretos que realizaron los interrogatorios. Supuestamente fueron un comisario de la DST (Dirección de Seguridad del Territorio) y un coronel de la DGSE (Dirección General de la Seguridad Exterior), es decir, los servicios secretos que se ocupan de cuestiones de espionaje dentro y fuera de Francia. Esas dos personas trabajan en la actualidad lejos de Francia.

Carta anónima

Esos dos agentes iban acompañados de un alto funcionario del Ministerio de Exteriores, añade Le Monde, al tiempo que indica que esa carta anónima podría determinar un aplazamiento en la reapertura de la vista judicial, prevista para el próximo 2 de mayo.

A lo largo del pasado mes de diciembre el juez Kross convocó a distintas personalidades para intentar averiguar la identidad de los implicados. Un diplomático, Barry Delongchamps, que en abril del 2002 escribió una nota confidencial sobre los detenidos de Guantánamo; un destacado agente de la DST, Jean Louis Giménez; y el antiguo director de ese organismo, Louis Caprioli, que hoy trabaja para una empresa privada especializada en cuestiones de información y seguridad ligadas al mundo empresarial, no quisieron revelar a juez el nombre de los funcionarios alegando que se trata de un "secreto militar".

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El agente Giménez no quiso ser mucho más explícito: "Sé que la DST ha realizado misiones en Guantánamo pero desconozco su importancia y naturaleza. En cualquier caso, dado que se trata de misiones de información, no estoy autorizado a hablar de ellas", dijo.

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