Las escuchas del 'caso torturas' implican al jefe de la Policía Local

Los agentes de Torrevieja imputados denuncian a un guardia civil

Las escuchas telefónicas ordenadas por la juez del caso torturas de la Policía Local de Torrevieja revelan que el intendente jefe del cuerpo, Alejandro Morer, conocía los hechos. Mientras, los 13 agentes locales imputados por las supuestas torturas presentaron ayer sendas denuncias contra el instructor de la investigación policial, un cabo de la policía judicial de la Guardia Civil de Torrevieja.

"A ver cómo salimos, no creo que haya muchas pegas porque está él sólo, es su palabra contra la nuestra", el comentario pertenece a Alejandro Morer en una conversación con el inspector Manuel Antonio López Vera. La conversación entre el jefe y el inspector hace referencia al arresto de un inmigrante guatemalteco el 23 de junio cuando robaba en la casa de otro policía, el oficial Carlos Illán. El detenido presentó después una denuncia por lesiones y torturas.

El comentario de Morer a López Vera está incluido en una de las cintas de la intervención del teléfono móvil del segundo ordenado por la juez. El intendente emitió esa opinión cuando el inspector le informó de que cuatro agentes había sido llamados a declarar "por un delito de lesiones" en relación con el arresto del inmigrante.

En el atestado y en su declaración ante la juez los agentes subrayaron que el detenido se produjo las lesiones en una caída por las escaleras de la vivienda en la que robaba. Sin embargo, las escuchas telefónicas y otras diligencias de la investigación policial constatan que los agentes modificaron "sustancialmente" el atestado, "debido a las lesiones que presentaba el detenido".

Los investigadores también sostienen que, inicialmente, la Policía Local entregó un atestado a la Guardia Civil, "sin la hoja de urgencias ni el parte médico, pese a que había sido atendido en un centro de salud de Torrevieja y en el hospital comarcal de la Vega Baja".

El 28 de agosto pasado, la policía judicial de la Guardia Civil solicitó al centro de salud el parte. El documento refleja que las "lesiones que padece han sido causadas por patadas". Las escuchas corroboran las sospechas de la investigación sobre un posible "amaño" de atestado. En una conversación entre el inspector López Vera y el agente Julio Morer [hermano del jefe] se recoge el siguiente comentario: "Para fiarse de los médicos del centro de salud". En otra posterior llamada del inspector al edil de Sanidad, Hipólito Caro, a su vez director del centro de Salud, el policía comenta: "Si tiene que dimitir [en alusión al médico que ha firmado el parte], dímelo a mí, que yo le doy una paliza, aquí entre nosotros, ahora que no nos oye nadie". Caro y el edil de Seguridad, Pedro Valero, ambos del PP, también están imputados.

Por otro lado, el secretario autonómico del Sindicato Profesional de la Policía Local, José María Jiménez, presentó ayer 14 denuncias [13 por cada uno de los agentes imputados y una más en nombre de un familiar de otro policía] contra el instructor del caso, un cabo de la policía judicial de la Guardia Civil, por los supuestos delitos de detención ilegal, falsa denuncia, violación del secreto de las comunicaciones, amenazas y coacciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de septiembre de 2006.

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