Reportaje:CINE

"Alguien vive bajo nuestra piscina"

M. Night Shyamalan, director de 'El sexto sentido', recrea en 'La joven del agua' un mundo decuentos infantiles, donde una ninfa convive con los inquilinos de un edificio.

El director de cine M. Night Shyamalan (El sexto sentido) cree en el poder de las parábolas. Por eso en su última película, La joven del agua, que se estrena en España el 25 de agosto, se amontonan las fábulas. El personaje principal del filme es Cleveland, que interpreta Paul Giamatti (American splendor, Entre copas), el gris conserje de un edificio de apartamentos lleno de inquilinos estrambóticos. Su vida cambiará al descubrir que no están solos, porque en la piscina del jardín habita un extraño personaje, una narf. Esta ninfa marina tiene una misión muy importante: encontrar al ser humano que puede cambiar el destino del mundo y acabar con una violencia arcana. En el principio de los tiempos, humanos y criaturas marinas estaban unidos y convivían armónicamente, pero el afán de poder de los hombres acabó con aquel idilio. Las ninfas quieren poner punto y final a esa ruptura. Y, así, todos los vecinos del bloque se sumergirán en una aventura fantástica en la que la realidad se convierte en el escenario de un cuento infantil.

M. Night Shyamalan (Mahé, Pondicherry, India, 1970) visitó ayer Barcelona para la presentación europea de la película. Le acompañaron dos de los protagonistas del filme, Giamatti y Bryce Dallas Howard (El bosque, Manderlay). En una entrevista con este diario, el director explicó que La joven del agua tiene su origen en una costumbre familiar. Como muchos padres cumplidores, M. Night Shyamalan narra cuentos a sus hijas antes de que se vayan a dormir. En una de esas noches, el relato comenzó así: "Hay alguien que vive debajo de nuestra piscina". Las niñas sobrevivieron a la noticia. "Ésta es una película que habla sobre la fe, no sobre la religión. Creo que todos hacemos cosas inconscientes que con el tiempo pueden cambiar el mundo. Somos los eslabones de una cadena", afirma el director. Shyamalan interpreta además uno de los papeles principales de La joven del agua, Vick Ran, un intelectual anónimo que está escribiendo un ensayo. "Mi personaje está basado en una anécdota real. Harriet Beecher escribió una novela que tuvo éxito. Se llamaba La cabaña del Tío Tom. Ese libro influyó mucho en el pensamiento del presidente Abraham Lincoln y su deseo de acabar con la esclavitud", dice el director, y añade: "Todos los personajes del filme tratan de encontrar su lugar, su voz. Una vez que lo consiguen, pueden hacer cosas extraordinarias". Para ello, los inquilinos de los apartamentos The Cove tendrán que enfrentarse con criaturas harto peligrosas, como los scrunts, unos bichos feísimos similares a las hienas y con un pelaje de hierba que les permite esconderse entre el césped.

A diferencia de sus anteriores películas, en La joven del agua se suceden las escenas humorísticas. "La ironía era necesaria para que la película pudiera interesar a un público adulto, porque recrea un mundo de cuentos infantiles. Siempre les digo a mis hijas que ser inocente no es lo mismo que ser débil o carecer de información. Los grandes maestros siempre han mirado las cosas con ojos de niño", dice el director.

El tono de humor del filme ha sido fácil de conseguir gracias a Paul Giamatti (New Haven, Connecticut, Estados Unidos, 1967), aunque el actor lamenta que se le trate de encasillar en papeles de tipos irrisorios. "No soy Jim Carrey", se defiende. M. Night Shyamalan está encantado con su trabajo. Afirma que sus grandes influencias en esta película han sido Steven Spielberg, sobre todo ET, y George Lucas. "Paul Giamatti ha sido mi Richard Dreyfuss en Encuentros en la tercera fase. Es una combinación perfecta de humanidad y buen humor". Por su parte, el actor no entiende ciertas críticas aparecidas en Estados Unidos. "Dicen que no es una historia creíble. ¿Cómo iba a serlo? ¡Trata sobre una narf! Lo que me gustó del proyecto era eso, que se trataba de una película de género fantástico, pero sin marginar las emociones y los sentimientos", señala Giamatti, a quien le gustan los papeles de antihéroe, aunque en esta ocasión salve el mundo.

Lo mismo le sucedió a Bryce Dallas Howard (Los Ángeles, Estados Unidos, 1981): "Me gustó el guión porque mezclaba la originalidad con un mensaje profundo. Los habitantes del edificio son personas de diferentes clases sociales, razas... Sin embargo, todas deciden unirse para luchar por algo en lo que creen".

M. Night Syamalan ya está pensando en su próxima película. Maneja tres ideas con un nexo en común: todas tratan sobre la pureza del alma, la gran obsesión que recorre buena parte de su fértil filmografía.

M. Night Shyamalan, a la izquierda, junto a la actriz Bryce Dallas Howard y Paul Giamatti, en la presentación de <i>La joven del agua</i> en Barcelona.
M. Night Shyamalan, a la izquierda, junto a la actriz Bryce Dallas Howard y Paul Giamatti, en la presentación de <i>La joven del agua</i> en Barcelona.MARCEL·LÍ SÀENZ

El crítico criticado

M. Night Shyamalan se está planteando instalarse en Europa, porque dice que en Estados Unidos no entienden su cine. "Me tratan como a una moda pasajera. Los críticos no me dan la oportunidad de llegar al público. Tengo una relación muy difícil con ellos. Parecen ignorar que no me dedico a un género concreto, sino que trato de romper fonteras", lamenta el director. "Por mi papel en La joven del agua, me han tratado de mesiánico"? añade. Por eso, ha decidido ajustar cuentas con ellos. Así, uno de los personajes del filme es un crítico de cine pedante que no sale muy bien parado... La joven del agua, que tuvo un presupuesto de unos 50 millones de dólares, se estrenó en Estados Unidos el 21 de julio. El primer fin de semana recaudó 39 millones de euros y se situó en la tercera posición de las más vistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 10 de agosto de 2006.

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