Un nieto de Thor Heyerdahl emula la proeza de la 'Kon Tiki'

Olaf Heyerdahl emprende un viaje desde Callao a Tahití en la balsa 'Tangaroa'

El pasado viernes 28, desde el puerto peruano del Callao, una balsa de troncos, la Tangaroa, inició un viaje que pretende repetir la hazaña que en 1947 realizara el famoso explorador noruego Thor Heyerdahl a bordo de la Kon Tiki. Si todo transcurre con normalidad, está previsto que la embarcación cubra la distancia de 6.920 kilómetros, desde el punto de partida, hasta la isla Tahití, en la Polinesia francesa, en un tiempo aproximado a los 100 días.

El viaje de la Tangaroa se realiza por iniciativa de Olaf Heyerdahl, nieto de Thor Heyerdahl, experto carpintero y fotógrafo submarino, que contribuyó personalmente a la construcción de la balsa en los astilleros del puerto peruano. Completan la tripulación un ex marino peruano, Roberto Sala, tres noruegos y un sueco. La balsa está construida con 11 troncos de madera procedente de los bosques de Ecuador, la misma utilizada en la construcción de la Kon Tiki, y cubierta con paja y juncos, tal como las que se emplean en las embarcaciones que utilizan actualmente los indígenas de la región para surcar las aguas del lago Titicaca en el altiplano peruano / boliviano.

La empresa tiene sin duda un sentido de homenaje a la memoria del valiente aventurero en el mejor sentido de la expresión, pionero en su amor y defensa de la naturaleza, y también controvertido Thor Heyerdahl, pero sus metas son diferentes. La expedición de la Kon Tiki quiso demostrar la posibilidad de viajes marítimos prehistóricos desde el territorio suramericano hacia las costas asiáticas y, por tanto, de migraciones que aportarían un enfoque distinto al aceptado hasta ahora sobre el origen del hombre americano.

Los objetivos de la Tangaroa son menos ambiciosos y también menos polémicos: principalmente, la obtención, por encargo de expertos de la ONU y de la Universidad noruega de Bergen, de muestras para medir los niveles de contaminación de los mares. Un propósito que cobra actualidad con recientes episodios de muertes de diversas especies marinas. Al mismo tiempo, se quiere comprobar la eficiencia de la recuperación de las quillas intercambiables, incorporadas a la Tangaroa, que utilizaran los navegantes precolombinos para controlar la dirección de las balsas.

Es seguro que estas metas serán mucho menos polémicas que las que en su momento se propuso del creador de la Kon Tiki. Éstas fueron, como es sabido, analizadas con escepticismo por la comunidad científica internacional, que adujo que no estaban suficientemente demostradas.

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