BALONCESTO | Euroliga

El Tau apela al espíritu de Moscú

Cuarenta minutos separan al Tau de repetir su presencia en la final a cuatro de la Euroliga de baloncesto, de la que el curso pasado fue subcampeón, o de quedarse como frustrado espectador. Cuarenta minutos y posiblemente el mejor equipo del continente: el Panathinaikos.

Los precedentes no son halagüeños para el Tau. El conjunto español nunca ha ganado en Atenas y seis de los ocho enfrentamientos entre ambos han caído del lado griego. Para su técnico, Velimir Perasovic, jugar el desempate en su cancha hace "favorito" al Panathinaikos, pero confía en la victoria: "No nos queda más remedio".

El conjunto vasco tendrá que superar la presión de los 20.000 seguidores helenos que abarrotarán el inmenso pabellón OAKA y que garantizan un ambiente infernal. El apoyo desde la grada será un factor clave, como apunta el alero baskonista Hansen: "Será difícil ganar por los aficionados y por los árbitros, pero podemos hacerlo".

Igual de convencido se muestra el pívot brasileño Spliter, que incluso traslada la presión al Panathinaikos: "También tiene una responsabilidad añadida por jugar en casa y ser el favorito". Spliter recuerda precisamente la semifinal de Moscú, contra el anfitrión, el CSKA, en la que el Tau partía como víctima: "Sabíamos que sería difícil, que lo tendríamos todo en contra, pero vencimos". A ese espíritu se agarra Perasovic, que lo tiene claro: "Será muy importante comenzar bien".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 11 de abril de 2006.

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