Crónica:FÚTBOL | 18ª jornada de LigaCrónica
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Resignación, pesimismo y pitos en Mendizorroza

En Mendizorroza, ayer, sólo se quedaron hasta el pitido final del partido los aficionados que querían precisamente eso, pitar. Al entrenador, al presidente, a los jugadores, a todos. Pero la bronca fue bastante flojita. La gente en Vitoria ya no tiene ganas ni de silbar ni de mentar a las madres de algunos.

La película que su equipo ofrece en casa puede tener diferentes argumentos, pueden cambian los actores, pero el final se la sabe todo el mundo: en Mendizorroza, el Alavés no gana nunca. Ha transcurrido media Liga y en la quiniela los únicos signos registrados en Vitoria han sido la X o el 2, nunca el 1.

El Zaragoza fue ayer el que se llevó el 2 por pura inercia; porque esta temporada el campo de los albiazules es el mejor sitio para llevarse algún punto, con méritos o sin ellos. Porque el Alavés pudo no merecer perder y el Zaragoza, a lo peor, no mereció ganar, pero la dinámica del equipo de Piterman parece a estas alturas de la Liga muy difícil de cambiar.

ALAVÉS 0 - ZARAGOZA 2

Alavés: Costanzo; Edu Alonso, Pellegrino, Sarriegi, Coromina; Carpintero, Juanito (Bodipo, m. 70); Jandro (Wesley, m. 78), Nené, Lacen; y Aloisi.

Zaragoza: César; Ponzio, Álvaro, Gabriel Milito, Toledo (Cuartero, m. 86); Óscar González (Zapater, m 64), Generelo, Celades (Movilla, m. 72), Cani; Ewerthon y Diego Milito.

Goles: 0-1. M. 46. Diego Milito. 0-2. M. 84. Ewerthon.

Arbitro: Lizondo Cortés. Mostró la cartulina amarilla a los jugadores visitantes Álvaro, Gabi Milito y Ponzio.

12.273 espectadores en Mendizorroza.

Da igual que durante la mayor parte del primer tiempo el Alavés controlara con cierta comodidad el encuentro y mostrara una imagen bastante decente, más ordenado y mejor colocado que en anteriores ocasiones. El equipo de Víctor Muñoz se limitaba a esperar el fallo del rival y, tratándose del Glorioso, todos saben que ese error llegará.

El Alavés sacó de centro en la segunda mitad, se la dejó robar por los de Víctor Muñoz y recibió el primer gol apenas transcurridos 20 segundos de la reanudación. Ahí apareció la cara del equipo de Piterman y Cos. Según va avanzando la temporada, carece de alma y se viene abajo moral y físicamente. Camino despejado, pues, para el conjunto rival.

Ante la absoluta falta de capacidad de reacción que mostró, una vez más el Alavés, el cuadro aragonés aprovechó para marcar el segundo gol, un tanto aplaudido por la afición local y que, por si había alguna duda, certificó la derrota y clausuró toda una primera vuelta del campeonato sin ganar en Mendizorroza.

En Vitoria cada vez son más los que están convencidos de que su equipo no seguirá en Primera División la próxima temporada. Y los datos parecen darles la razón. Lo peor es que la imagen que ofrece el conjunto albiazul también invita al pesimismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 08 de enero de 2006.

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