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Denegada una obra al promotor del centro ruso de Málaga

La Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) de Málaga, negó ayer de nuevo una licencia de obras a la sociedad Bravo Turismo, promotora en su día del Centro Hispano Ruso de Cultura que fue vetado por la Junta, que pretendía legalizar una construcción ilegal en suelo no urbanizable disfrazándola de alberca para explotación agrícola.

El PSOE exigió que se cumpla por fin la orden de demolición que el Ayuntamiento dictó en febrero de 2003 de la estructura construida por Vladimir Beniachvili, administrador único de la sociedad, y se quejó de la "ineficacia y dejadez" de la genercia.

El Ayuntamiento concedió en julio de 2002 una licencia de obras para "ampliación de vivienda unifamiliar con función de garaje, piscina, vestuario y pista de tenis". Las obras ya se habían iniciado en octubre de 1998, cuando la inspección municipal levantó un expediente de infracción y ordenó la suspensión de las obras que invadían además suelo no urbanizable de la parcela contigua a la vivienda donde se proyectaba construir el centro hispano-ruso.

En 2002, Bravo Turismo obtuvo la licencia de obra, pero en diciembre de 2002 la Policía Urbanística del Litoral, comprobó que la construcción invadía el suelo no urbanizable y tenía más superficie de la autorizada en la licencia. El servicio municipal de Topografía y Cartografía comprobó entonces que las obras "casi en su totalidad están dentro de suelo no urbanizable", por lo que el entonces concejal de Urbanismo, Manuel Ramos, dictó una orden de demolición de las mismas.

Falsa explotación agrícola

En 2003, Beniachvili solicitó licencia "para legalizar una estructura y alberca para explotación agrícola". La ley permite la construcción en suelo no urbanizable de instalaciones que sean necesarias para el desarrollo de labores agrícolas. Pero la inspección urbanística municipal constató que en la finca "no existe explotción agrícola alguna" y que "no pueden considerarse tal el tomillo, el romero y los palmitos, los cuales hasta donde se conoce, no se riegan ni se realiza ninguna actuación sobre ellos, crecen de forma natural".

Además, la inspección comprobó también que la estructura que se pretendía legalizar como alberca agrícola era en realidad la misma que fue construida como piscina, garaje y pista de tenis para ampliación de la vivienda, por lo que ha sido denegada. El Ayuntamiento deberá devolver 10.121 euros que Beniachvili pagó por la licencia que ahora se ha demostrado falsa.

La Gerencia de Urbanismo aprobó la construcción de un complejo residencial geriátrico sobre suelo no urbanizable en Puerto de la Torre. El suelo ha sido recalificado mediante la declaración de interés social del proyecto. El concejal de Urbanismo, Juan Ramón Casero, aseguró que se han adoptado garantías para que la promoción no acabe siendo vendida como apartamentos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de mayo de 2005