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OPINIÓN DEL LECTOR

Pasión en el metro

Acabo de pasar con éxito, junto a montones de personas, el ensayo general para las procesiones de Semana Santa en los pasillos de la estación de metro Alonso Martínez que dan acceso a la línea 10. Espero que mañana aparezca en prensa alguna de las fotos que los usuarios realizaban. El pasillo estaba literalmente atascado, con varios guardias de seguridad que nos iban dando paso. Primera explicación: las escaleras mecánicas no funcionan. Segunda explicación: no funciona el cercanías y todo el mundo está utilizando la línea 10.

Eso suena más lógico; lo que no es de recibo es que el servicio de metro se paralice cada vez que ocurre una incidencia, sea lluvia, nieve (como hoy) o incendio. Y mientras tanto, una cafetería y una tienda de bisutería bloquean la mitad del espacio de dicho pasillo. ¿De verdad "estamos preparados"? ¿Para qué? ¿Para pagar año tras año las subidas en las tarifas y soportar el mal servicio? ¿Para observar cómo las mejoras en las estaciones consisten en colocar nuevos paneles que quitan 30 centímetros por cada lado cuando cada vez hay más viajeros? ¿Por qué no acortan el tiempo de espera entre cada tren? Eso sí sería mejorar el servicio.

Pero ahí no acaba el calvario: salgo del metro en Cuzco y las aceras están impracticables, llenas de nieve y hielo. Cojo el autobús para dos paradas ante la posibilidad de no poder caminar o caerme. ¿Pero no habían anunciado ola de frío? ¿Se le ha terminado la sal al Ayuntamiento? ¿Estamos preparados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2005