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Moratinos viajará este mes a Guinea Ecuatorial para normalizar las relaciones

Malabo acusó en septiembre a Aznar ante la ONU de haber apoyado un golpe de Estado

El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, realizará el 27 de febrero un viaje a Guinea Ecuatorial, que es en sí mismo excepcional, ya que sólo otro representante español de su nivel ha estado en la ex colonia desde 1987. Fuentes diplomáticas indican, sin embargo, que la visita no se plantea objetivos especialmente ambiciosos, más allá de mantener una relación "correcta" con un país al borde de la crisis diplomática durante los últimos 20 años.

El pasado septiembre, Moratinos tuvo que salir al paso de la denuncia pública hecha por el primer ministro guineano, Miguel Abia Biteo Boricó, ante la Asamblea General de la ONU, de un supuesto apoyo de José María Aznar al golpe de Estado fallido contra el presidente Teodoro Obiang Nguema, en marzo de 2004.

El ministro replicó, en efecto, que el Gobierno español no respalda derivas golpistas y rechazó tajantemente que se hubiera producido la intervención sugerida en aquella intentona, en la que ha sido implicado el hijo de la ex primera ministra británica, Margaret Thatcher. También exigió a Obiang mejoras en materia de democracia y derechos humanos.

El incidente vino a reavivar las tensiones suscitadas por las graves irregularidades detectadas en las elecciones generales guineanas del anterior mes de mayo, y las heredadas del Gobierno de Aznar, que sí trató de dar un fuerte impulso a las relaciones con este país recientemente enriquecido por el hallazgo de petróleo.

Fruto de aquel intento fue el viaje de Ana Palacio a Malabo en noviembre de 2003. El último ministro español de Exteriores que había visitado Guinea fue Francisco Fernández Ordóñez, en 1987.

La ministra atribuyó posteriormente a su visita un acuerdo para enviar dos buques de guerra a la ex colonia, que fueron desviados de esa ruta, el 29 de enero de 2004, horas después de iniciar su periplo, después de que las autoridades guineanas negaran haberlos pedido.

El incidente de los barcos se mezcló con el golpe de Estado fallido, y con la negativa española de entregar a Guinea al opositor Severo Moto, condenado a 64 años de cárcel por aquel intento. Como protesta, Obiang retiró el 22 de julio a su embajador en Madrid, pero lo volvió a enviar un mes más tarde. Exteriores apenas se dio por enterado de aquella crisis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de febrero de 2005