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El PP se vuelca con Fabra e intenta dar normalidad al relevo de Gimeno

El Consell se vuelca en la elección del nuevo alcalde de Castellón

Alberto Fabra es, desde ayer, alcalde de Castellón, cargo que obtuvo al lograr la mayoría de los votos de los concejales que componen la corporación del Ayuntamiento de la capital de La Plana. Sustituye al dimitido José Luis Gimeno. El PP trató de imprimir normalidad al acto, lo que contrastó con la masiva presencia de altos cargos -el vicepresidente y cinco miembros del Consell- y destacados miembros del partido.

Por primera vez en la historia democrática de la ciudad, un concejal fue elegido como máxima autoridad a mitad de legislatura y "obligado" tras la dimisión que presentó el alcalde electo, José Luis Gimeno. El portavoz del Grupo Socialista, Ignacio Subías, se lo recordó al referirse a él como un "alcalde legitimado por los votos del PP pero no por los ciudadanos", ya que Alberto Fabra ocupaba el número cuatro de la candidatura de los populares en las anteriores elecciones municipales.

Pese a que el PP trató de imprimir un ambiente de normalidad en la sucesión, la presencia de decenas de cargos populares lo rebatían. El vicepresidente del Gobierno valenciano, Víctor Campos, cinco consejeros -Vicente Rambla, Gerardo Camps, Milagrosa Martínez, Alejandro Font de Mora y Esteban González Pons-, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, la presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, Ascensión Figueres, diputados autonómicos y provinciales coparon el salón de plenos para arropar a quien el PSPV ha calificado de "mano militar para acabar con Gimeno". También acudieron el rector de la Universidad Jaume I, Francisco Toledo, y el subdelegado del Gobierno en Castellón, Juan María Calles.

Alberto Fabra saludó, momentos después de ser elegido, a su familia y a Carlos Fabra, a quien se apunta como "artífice" de la "expulsión" de José Luis Gimeno de la alcaldía de Castellón, con quien ha mantenido notables y más señaladas discrepancias que las insinuadas con el presidente del PP regional Francisco Camps.

La presentación de la candidatura del PP, encabezada por Alberto Fabra, corrió a cargo del que será nuevo concejal de Urbanismo, Javier Moliner, quien sostuvo que ser alcalde no sólo significa presidir el Consistorio, sino que "el alcalde manda en el Ayuntamiento", "también debe ordenar" y, por encima de todo, "gobernar".

En su intervención, el nuevo alcalde de Castellón se comprometió a "dejarse la piel" en defensa de la ciudad y tendió la mano a los grupos políticos de la oposición, a las administraciones, a la Universidad Jaume I, a las asociaciones de vecinos y de la tercera edad, a los colectivos que precisan una atención especial, a los jóvenes, al mundo de la cultura, el arte y el deporte y al mundo de la fiesta.

"Anómalo" fue el calificativo que utilizó el representante del Bloc, Enric Nomdedéu, para describir la situación, quien demandó la buena relación entre los grupos políticos municipales.

La postura más crítica llegó de la mano de Ignacio Subías, quien señaló que José Luis Gimeno "nunca había manifestado su intención de dimitir, por lo que no sabemos qué ha pasado, aunque parece que problemas internos del PP han llevado a este cese-dimisión". Subías se preguntó además si Castellón, a partir de ahora, será gobernado desde el Ayuntamiento o desde la Diputación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de enero de 2005