Zilla Leutenegger presenta su mundo imaginario en la Sala Montcada de Barcelona

La instalación 'Wishful thinking-Puras ilusiones' mezcla dibujo, vídeo y arquitectura

Dibujos en blanco y negro, proyecciones vídeos, sonidos y elementos arquitectónicos son las herramientas que la artista suiza Zilla Leutenegger (Zúrich, 1968) emplea para materializar su mundo imaginario, que se plasma gracias a la combinación de dibujo, vídeo y arquitectura. Un mundo que en Wishful thinking-Puras ilusiones, la instalación que se presenta en la Sala Montcada de Barcelona (Montcada, 14), de la Fundación La Caixa, hasta el 13 de febrero, toma forma de un apartamento ideal, mezcla de realidad, ficción y sueños.

Resulta sorprendente cómo la artista consigue definir perfectamente los diversos espacios, sin necesidad de recargar los elementos que los componen, que a veces resultan apenas esbozados y precisamente por eso más sugerentes. Está el típico estudio con los libros alineados, el ordenador con una silueta femenina de espalda y el pasillo con una escalera de madera a tamaño real que sobresale de la pared, bajo la cual se refugia la misma mujer de claras referencias autobiográficas. En ambos casos, el vídeo que se proyecta sobre el dibujo del entorno hace que la protagonista de la instalación realice pequeños movimientos prácticamente imperceptibles, gestos mínimos y casi inconscientes que se repiten en un loop infinito, contribuyendo a crear una extraña situación de espera.

Al fondo, sobre una pared en ángulo, se proyecta la representación de una sala de estar, donde la sombra de las hojas de una planta de apartamento, sacudidas por el aire de un ventilador, refuerza la sensación de un mundo suspendido entre la realidad y la fantasía. El espectador esperará inútilmente la aparición de la misteriosa mujer, evidente dueña del fantasmagórico apartamento: la proyección continuará mostrando una sala vacía, donde el tiempo parece haberse detenido. La inquietante atmósfera se completa con una banda sonora, donde los ruidos cotidianos del piso de la artista se alternan con una balada compuesta y cantada por la propia Leutenegger, cuya letra es una lista de deseos y estados emocionales.

Gracias a la combinación de dibujo, vídeo y arquitectura, la artista consigue crear un mundo onírico, con un lenguaje personal que no requiere explicaciones previas y estimula la imaginación del visitante. Hasta el 12 de enero, el trabajo de Leutenegger se presenta también en la Galería Vacío 9 de Madrid. Allí, la videoinstalación The smokers-Las fumadoras, protagonizada por cuatro personajes femeninos que fuman incesantemente, se proyecta en un espacio envuelto en una verdadera neblina.

Puras ilusiones es la segunda entrega del ciclo Nada / algo pasa, del que son comisarios Fabienne Fulcheri y Martí Manen, y reúne propuestas centradas en las situaciones de expectativa, los momentos previos a la acción y los espacios de duda, espera e incertidumbre. El ciclo continuará con exposiciones del catalán Job Ramos, el francés Renaud Auguste-Dormeuil y la pareja compuesta por David Bestué y Blanca Casas Brullet. Todos los proyectos, que han sido concebidos especialmente para la Sala Montcada, se presentan acompañados por un espacio de información donde se ofrece material documental sobre el artista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 09 de enero de 2005.