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La falta de integración cierra en falso el congreso de Altea, según los campistas

Varios dirigentes del sector campista del Partido Popular, entre ellos un consejero, coincidieron ayer en que la falta de integración de esta facción en los órganos de dirección del PP de Alicante impide que se pueda cerrar la crisis que mantiene esta formación en la provincia. "En Alicante, en Torrevieja, en Elda y en otras ciudades importantes se ha depurado a los partidarios del presidente regional, y eso hace difícil solucionar las cosas", comentaron estas fuentes.

La presencia campista en la ejecutiva del PP de Alicante es prácticamente testimonial. El núcleo duro del zaplanismo ha sido autorizado por la militancia del PP para dirigir el partido, después de que el presidente de la Diputación de Alicante, José Joaquín Ripoll, obtuviera el respaldo del 82,7% de los compromisarios que votaron el domingo en el Palau de Altea.

La primera consecuencia del cierre en falso del congreso es el Ayuntamiento de Alicante. "Si Ripoll ha dicho que en breve se ocupará de solucionar el conflicto en el Ayuntamiento yo le digo que lo arregle mañana y no se pierda más tiempo", declaró ayer el alcalde de la capital, Luis Díaz Alperi. El alcalde de Alicante ha sufrido un duro revés con el resultado del congreso. Ha perdido lo que él calificó como la "madre de todas las batallas", y esa derrota lo deja profundamente debilitado frente a una mayoría de su grupo que respalda a Ripoll. Para empezar, los ediles zaplanistas le van a exigir "claridad" en las adjudicaciones de los departamentos que controlan los ediles de su cuerda. Díaz Alperi reflejó ayer esa debididad intentando minimizar el conflicto en el Consistorio alicantino. "No es tan grave, lo que ocurre es que las cosas se magnifican", comentó.

Ripoll, en declaraciones a Radio Alicante de la Cadena Ser, admitió ayer que va a tener que "pasar algún tiempo" para cerrar las heridas abiertas en el PP alicantino. También se refirió a la crisis en el Ayuntamiento de Alicante el consejero de Justicia y recién reelegido secretario general del PP de Alicante, el zaplanista Miguel Peralta. A su juicio, el principal objetivo del comité ejecutivo provincial elegido en el congreso de Altea es "tranquilizar los ánimos en todas las instituciones, incluido el Ayuntamiento de Alicante". Peralta recordó que algunos de los miembros de ese comité ejecutivo son concejales del Consistorio de la capital y mostró su confianza en que la situación se normalizará en el futuro. En cuanto al resultado del cónclave celebrado en Altea, manifestó que no se puede decir que en los nuevos órganos de dirección haya "poca representación del sector campista" y, en cambio, consideró que en los mismos "se representa de forma fidedigna el conjunto del PP en la provincia". Peralta destacó el peso de Alicante dentro del PP en la Comunidad y sostuvo que tanto el nuevo presidente provincial, José Joaquín Ripoll, como el comité ejecutivo tendrán una actitud "colaboradora, exigente y decisiva" dentro de la región.

Muy prudente se mostró la consejera campista Milagrosa Martínez. El congreso celebrado en Altea, dijo, "tiene que servir a todos para mantener la unidad y la cohesión" del partido en la provincia. "Ha de unir al PP alicantino porque tenemos mucho votante detrás que nos esta exigiendo trabajar unidos, con una sola dirección, con un único proyecto que a nivel regional encabeza brillantemente nuestro presidente Francisco Camps".

El secretario general del PSPV, Joan Ignasi Pla, indicó que los congresos provinciales del PP celebrados el fin de semana reflejan la "debilidad" del presidente de la Generalitat y del PPde la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, y que ha dado un "paso atrás" respecto a lo que sería deseable para la Comunidad. Pla, según una nota de Europa Press, manifestó que "a pesar de la propaganda y los anuncios reiterados de unidad y cohesión, la realidad bien clara es que se ha demostrado que Camps es un presidente de partido débil", ya que "en Alicante no ha tenido ningún tipo de apoyo", y en Valencia y Castellón "lo tiene basándose en dos pilares muy débiles", como son los presidentes provinciales Alfonso Rus y Carlos Fabra, respectivamente.

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