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El presunto asesino del Putxet trata de implicar al marido de una de las víctimas

El fiscal pide 53 años de prisión y la defensa aceptaría 20

Juan José Pérez Rangel, acusado de asesinar a dos mujeres en un aparcamiento del barrio barcelonés del Putxet, aprovechó el último día del juicio para insinuar que Ruperto Bilbao, marido de una de las víctimas, podría estar relacionado con los hechos. "Miren en el folio 173 [del sumario], donde constan los antecedentes por agresión y prostitución de Ruperto Bilbao", dijo en su última oportunidad de hablar antes del veredicto.

Las mujeres asesinadas eran Maria Àngels Ribot y María Teresa de Diego. El marido de esta última, Ruperto Bilbao, nunca ha estado imputado en el caso. Durante su declaración como testigo afirmó: "No fui yo, no participé en aquello", declaró el pasado 11 de diciembre. Ayer no se encontraba en la sala durante la declaración del acusado, pero cuando se enteró de ella la rechazó: "No es cierto. Y si es así, que los pidan [los antecedentes]. Creo que se quieren remontar a alguno de cuando tenía 17 años".

El marido de la fallecida tuvo un pronto inicial y dijo que se querellaría contra Pérez Rangel, de 26 años, por sus palabras, pero luego afirmó que no lo haría porque no tenía "nada que ganar con esto". Bilbao tiene tres antecedentes policiales que datan de 1973 por hurto y contra la libertad sexual, que nunca llegaron a juicio por "su escasa entidad", informa Europa Press.

Las declaraciones de Pérez Rangel no le perjudican, aunque no se prueben. "Un acusado tiene derecho a mentir sin que ello pueda ir contra él. En cambio, no ocurre así con los testigos, que están obligados a decir la verdad", dijeron fuentes próximas a la judicatura.

El acusado defiende su inocencia. Aun así, varias pruebas periciales le incriminan como presunto ejecutor de los crímenes. Una colilla recogida en el aparcamiento contenía ADN que coincidió con el del acusado y algunos vecinos han declarado que le vieron por la zona los días de los crímenes.

Pérez Rangel fue amonestado ayer varias veces por el magistrado presidente por comentar aspectos del sumario que no se han hecho públicos durante el juicio, algo que está prohibido. Sin embargo, tuvo tiempo para alertar de la persecución a la que, a su juicio, se ha visto sometido en este caso, y recordó que uno de los testigos fue declarado sospechoso en su momento, y que otra testigo manifestó en la vista que se fijó en él porque se parecía mucho a su hijo.

Su defensa ha propuesto al tribunal, como alternativa a la absolución de su cliente, que éste sea condenado a 20 años de cárcel por los presuntos homicidios. Esta estrategia legal pretende evitar que el jurado se vea obligado a elegir entre la absolución y el asesinato sin tener en cuenta otra calificación intermedia y no implica que Pérez Rangel se declare culpable de ambas muertes. "De hecho, no me ha resultado fácil convencer a mi representado de que lo mejor para defender sus derechos era plantear una alternativa, pues él sigue sosteniendo su nula participación en los hechos que se le imputan", dijo su defensor, José Rey. El fiscal pide 53 años de prisión para Pérez Rangel.

El jurado ya ha empezado a deliberar y probablemente emitirá su verericto a lo largo de este próximo fin de semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de diciembre de 2004