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Las calles de Alicante se llenan de música y color con la entrada mora y cristiana como reclamo turístico

El frío y la lluvia, a que la no están acostumbrados los alicantinos, no deslució anoche el desfile de la V Entrada Mora y Cristiana, en conmemoración de la festividad de San Nicolás. Una nutrida representación de festeros y comparsas de los barrios de San Blas, Villafranqueza, José Antonio y Altozao llenaron las calles del centro de música y color hasta bien entrada la noche.

Esta iniciativa, que surgió hace cinco años como reclamo turístico durante el tradicional puente de la Constitución, se está consolidando, aunque ayer la afluencia de público fue menor que en ediciones anteriores, ya que el tiempo no acompañó.

Según la organización en esta edición participaron más de 2.000 personas y desfilaron festeros, boatos y músicos de las distintas entradas moras y cristianas que se celebran en la ciudad. Los organizadores destacaron "el carácter multitudinario" de este evento que se ha convertido en el tercer desfile de Alicante con más poder de convocatoria en cuanto a público. El programa de actos arrancó, con retraso, desde la plaza de los Luceros, desde donde la marcha recorrió la avenida de la Constitución, la calle Duque de Zaragoza, la Rambla de Méndez Núñez, y la calle Altamira hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento. Las 24 bandas que participaron en el desfile interpretaron distintas piezas musicales de Moros y Cristianos si repetir ninguna, por lo que "va a ser un concierto itinerante, al aire libre", según los promotores. En el desfile participarán 850 festeros más los boatos y cerca de 1.000 músicos, y se pudo ver la carroza más grande que nunca ha desfilado en Alicante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de diciembre de 2004