Eternos novios
También Victoria Pérez y Javier Municio, dos profesores segovianos, han hecho suyo el refrán de que nunca es tarde si la dicha es buena y han decidido casarse, después de 26 años de noviazgo. Se conocieron formando parte de una pandilla de chavales cuando contaban con 12 y 14 años de edad, respectivamente, y comenzaron a salir "a lo tonto", hasta que cinco lustros después oficializaron el asunto y contrajeron matrimonio en la catedral de Segovia, el sábado pasado. Aunque no han vivido nunca juntos, nada les ha separado, ni los seis años en los que el novio estudió ingeniería en Madrid ni cuando ella, tras la licenciatura de su ya esposo, tuvo que salir a Valladolid, cinco años, por razones de trabajo. Sólo hasta hace dos meses y medio, cuando ya tenían la casa montada, pensaron en que iba siendo hora. "Ya nos tocaba y nos apetecía", aseguró la novia. Tal fue la sorpresa para el grupo de amigas de Viki, como la conocen en su entorno más próximo, que le han organizado tres despedidas de soltera, donde han llegado a vestirle hasta de demonio, una práctica habitual de la pareja, que ha ganado en varias ocasiones el certamen de reyes del carnaval segoviano y que ahora se ha ataviado con un original disfraz: el traje nupcial.


























































