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AJEDREZ | Olimpiada

El escándalo final en Calviá destapa el polvorín de la FIDE

El patético incidente que clausuró el sábado pasado la Olimpiada de ajedrez, en Calviá (Mallorca), marca el inicio de una nueva época en la Federación Internacional (FIDE), un organismo oscuro e ineficaz, que cultiva el chanchullo, con 160 países afiliados. El georgiano Zurab Azmaiparashvili, vicepresidente de la FIDE, comparecerá hoy en un juicio rápido bajo la acusación de dar un cabezazo en la boca a un agente de paisano de la Guardia Civil.

Muchos ajedrecistas suscriben lo que dijo el jueves a este diario la supermodelo Carmen Kass, quien, además, preside la federación estonia: "La FIDE es un espejo del mundo, donde la mayoría de los países están corruptos". Y en ese mundo en miniatura se está empezando a librar una guerra entre el Este y el Oeste. En un lado están quienes proceden de países en los que el ajedrez fue muy importante y todavía es popular. Entre ellos se nota una tendencia a pensar que los dólares crecen en los árboles y que lograr un patrocinador o mecenas es coser y cantar. Por ejemplo, el actual presidente de la FIDE -y principal fuente de ingresos- es el millonario ruso Kirsán Iliumyínov, quien también preside, y con la misma oscuridad, la república autónoma rusa de Kalmikia. Ese doble cargo es una excelente plataforma para los negocios, como los relativos al petróleo, que se traía entre manos con el Irak de Sadam Hussein. A juzgar por las últimas medidas del presidente Putin contra los líderes regionales, a Iliumyínov se le va a cortar el grifo.

Asuntos turbios

Esa perspectiva alienta a los occidentales, esperanzados en obtener el poder. En 2002, la multinacional IMG, que hace decenios impulsó la profesionalización del tenis y el golf, vio tres focos de interés en el ajedrez: Internet -es el único deporte que puede practicarse en la red-, herramienta pedagógica y escaparate de introducción en los países del Este. Pero también vio el alud de asuntos turbios que manchan a la FIDE constantemente. Y escapó corriendo.

Uno de los líderes del Oeste en ajedrez es Javier Ochoa de Echagüen, presidente de la federación española y de la iberoamericana, un organismo en trámite de creación que agrupará 23 votos, así como vicepresidente de la Unión Europea, cuya directiva está inclinada hacia el Oeste desde que, hace unos días, el detenido Azmaiparashvili y un ruso perdieron sus cargos a favor de un francés y un finlandés.

Sólo en ese contexto puede entenderse que el comunicado emitido ayer por la FIDE no incluya una sola palabra de disculpa por la agresión de Azmaiparashvili a un guardia civil que intentaba impedir su imprevisto acceso al escenario durante la ceremonia de clausura. Y que sí incluya una crítica personal contra Ochoa por no ayudar en la búsqueda de un abogado español para el detenido. Éste sí se disculpó con el agente herido, según fuentes policiales. Las próximas elecciones a la presidencia de la FIDE serán en 2006.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de noviembre de 2004