De cómo usar correctamente las cintas de sujeción

El cinturón requiere de una mínima atención y buen uso para desplegar toda su eficacia cuando sea necesario. Es importante que las cintas no estén retorcidas. La superior debe colocarse entre el cuello y el hombro, y la inferior entre la pelvis y los muslos, nunca sobre el abdomen. Esto último es fundamental en el caso de las embarazadas.

Está prohibido añadir pinzas que limiten el recorrido del cinturón: medio centímetro de holgura inutiliza el dispositivo pues la distancia con el cuerpo crece hasta 50 centímetros en caso de colisión. Una vez abrochado -no es recomendable utilizar ropa voluminosa en el coche para que el cinturón se pegue al cuerpo-, la Dirección General de Tráfico (DGT) aconseja ajustarlo tensando la parte superior. En cuanto al asiento, cuanto más vertical esté, mejor trabajo hará el cinturón. Y cuidado, si se va reclinado, la cinta puede estrangular.

Los airbag no son sustitutivos del cinturón, porque sólo se abren ante colisiones de una cierta violencia y no ofrecen la misma protección.

La DGT advierte de que no hay que quitar los reposacabezas porque evitan las lesiones de cuello. Deben estar como mucho a cuatro centímetros de las cervicales, para que amortigüen el vaivén de la cabeza en caso de impacto. Muchos conductores mantienen el reposacabezas en una posición baja, lo que incrementa la posibilidad de sufrir daños.

La sillita de los bebés

Nunca se debe llevar a un niño en brazos cuando se va en coche. Un adulto sólo podrá sujetarlo si se conduce a menos de 5 kilómetros por hora.Los sistemas de retención infantil están diseñados según el peso y la talla de los niños; la edad es sólo un dato aproximado. El dispositivo debe ser homologado (con la etiqueta naranja que lo certifique). La silla se instalará en la posición que indique el fabricante y siguiendo las instrucciones. Los errores de montaje aumentan el riesgo de lesiones. Además, debe abrochar al niño con los cinturones de la sillita.

Las vértebras cervicales de los críos no tienen fuerza suficiente para sujetar la cabeza si se produce un frenazo. Por eso deben viajar en el sentido contrario a la marcha, sobre todo si van delante; ese airbag debe estar desconectado.

Las sillas con cojín elevador y respaldo (para niños con un peso de 22 a 36 kilos) tienen unas manillas a la altura de los hombros para acoplar el cinturón del asiento de modo que pase sobre la clavícula del menor.

La DGT insiste en que los padres deben predicar con el ejemplo: "Sólo viendo abrocharse el cinturón a los adultos, los niños aprenderán a utilizarlo. Unos pocos segundos pueden salvar la vida".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 28 de octubre de 2004.

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