Un juez británico autoriza a no prolongar artificialmente la vida a un bebé desahuciado
El juez británico Mark Hedley decidió ayer que los médicos no prolonguen la vida artificialmente a Charlotte Wyatt, un bebé de 11 meses con gravísimos problemas pulmonares, cardiacos y cerebrales. Los médicos habían pedido autorización para no tener que aplicar la ventilación asistida al bebé en una próxima crisis respiratoria, ya que creen que sólo serviría para prolongar el sufrimiento de una criatura que nació con medio kilo de peso y sin posibilidades de supervivencia. Los padres se niegan a dejarla morir. "He llegado a la conclusión de que ningún tratamiento agresivo para prolongar su vida va a redundar en su beneficio. Sé que eso significa que puede morir antes de lo que ocurriría en el caso contrario", dijo el juez.


























































