Reportaje:FÚTBOL | El acoso del periodismo 'rosa'

"Soy gente humilde y... nada más"

El ex madridista Aganzo busca la paz en el Racing y que la prensa del corazón olvide su relación con la ex esposa de Ronaldo

David Aganzo (Madrid, 10 de enero de 1981) respira hondo y se llena de dudas. Intenta olvidar. "Nunca lo sabré", se resigna. El nuevo delantero del Racing de Santander quiere ahuyentar de sí la pregunta que revuelve su mente. ¿Decidió el Madrid traspasarle por su relación sentimental con Milene Domingues, la ex mujer de Ronaldo? "Espero que mi vida privada no haya influido en la deportiva. Todos saben lo que hubo y lo que no. Pero es raro. El club no se portó bien conmigo. Nunca me dejó libre. Siempre me cedió. Cuando estaba en el Valladolid, hasta me prohibió jugar contra él. Ahora, de repente, me dejó marchar y sin opción de recompra. Las cosas no suceden porque sí", reflexiona.

"Espero que mi vida privada no haya influido en la deportiva, en mi salida del Madrid"

Aganzo y Ronaldo llegaron a coincidir en los primeros entrenamientos de la pretemporada madridista, a mediados de julio. Pero, antes de que finalizara ese mes, el club le vendió al Racing por 600.000 euros, un precio módico para el mercado profesional. "Se me han querido quitar de encima. Pero me siento libre y fuerte. Soy joven y demostraré al Madrid que se ha confundido. El mundo da muchas vueltas", advierte Aganzo. En su opinión, los argumentos para prescindir de él se desmontaron con el fichaje del inglés Owen: "José Antonio Camacho no quería más delanteros porque tenía muchos. Buscaba un medio centro y un defensa. No entiendo el fichaje de Owen. No hacía falta. Sería por lo de fichar un galáctico cada año". A su vez, un portavoz del club matiza: "Las altas y las bajas son decidas por el cuerpo técnico con criterios exclusivamente deportivos. Las especulaciones de Aganzo son lejanas a la verdad".

Aganzo perdió la paz cuando una revista del corazón llegó a los quioscos en noviembre de 2003 con sus primeras fotos con Milene. Desde ese instante se siente "vigilado las 24 horas" y es punto de mira de los paparazzi. "Soy futbolista y sólo enseño mi trabajo. Somos demasiados humildes y no necesitamos ese tipo de promoción. Quiero que me conozcan por mis goles y por que el Racing esté arriba. El curso pasado, en el Levante, todos estaban esperando al novio de...", se lamenta.

Las vacaciones veraniegas en Brasil de Aganzo y Milene saltaron a las portadas. Fueron tratadas con el chismorreo de una venganza de Milene por el anuncio de la posible boda de Ronaldo con la también brasileña Daniella Cicarelli. Aganzo se indignó cuando descubrió cámaras ocultas en la vivienda de la madre de Milene, en São Paulo. El resultado de la investigación periodística fue emitido con sensacionalismo en las Tómbolas locales. Una presentadora televisiva miró con morbo a la cámara y puso tono de intriga: ¿A quién elegirías? ¿A Ronaldo o al español Aganzo? ¿A un millonario y famoso o a un desconocido guapetón? Elegir entre uno de los dos jugadores es un dilema deportivo que nunca se le pasó por la cabeza a Camacho. Tampoco fue una duda amorosa para Milene, que únicamente tras su separación de Ronaldo inició su relación sentimental con Aganzo. Pero eso poco importa si la banalidad avasalla.

Para bien o para mal, Ronaldo es un astro cuya fuerza hace que todo gire a su alrededor. Adriano, delantero del Inter y goleador y campeón de la Copa de América con Brasil, es tratado en su país como su simple sustituto. Julio Cezar, portero del Flamengo, paró los penaltis decisivos contra Argentina, pero muchos le conocen sólo como el marido de la primera Ronaldinha, Suzana Werner. Así, Aganzo apenas es la pareja de Milene, también llamada Ronaldinha.

En medio de la turbulencia, Aganzo intenta vivir de manera sencilla, tal y como aprendió de su familia. Hijo de Gonzalo, un jugador de Tercera que dejó el deporte para mantener a los suyos como metalúrgico, empezó su carrera en el Leganés, a los 15 años cumplió su sueño de entrar en la cantera madridista, a los 18 fue el más joven de la selección española sub 20 campeona del mundo en Nigeria 99 y esa misma temporada ascendió al primer equipo del Madrid para jugar cuatro partidos de Primera y uno de la Champions, escribiendo así su nombre en la conquista de la octava.

"El éxito tempranero no me engañó. El fútbol no tiene memoria", razona Aganzo, muy mentalizado ante sus cesiones para "foguearse": Espanyol, Extremadura, Valladolid y Levante. Su fuerza aérea y su buena definición con la pierna izquierda fueron claves en el ascenso del cuadro valenciano en la campaña pasada y despertaron el interés del Racing, en el que se siente esperanzado: "Es un conjunto con alegría y ganas de triunfar. Somos jóvenes, pero muy rodados. La mayoría supera los 60 partidos en la máxima categoría".

Aganzo va a intentar brillar solo por la luz de su fútbol. Así, proclama: "Soy futbolista, gente humilde de Leganés y... nada más".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 05 de septiembre de 2004.

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