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El conductor del coche en el que murieron dos gemelas iba ebrio

Mario P. G., el conductor de 23 años que estaba al volante del BMW en el que murieron dos hermanas gemelas en la madrugada del pasado domingo, dio positivo en la prueba de alcoholemia a que fue sometido tras chocar con otro vehículo. Según fuentes judiciales, el etilómetro marcó 0,51 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, cuando el límite legal para los conductores de turismos con el carné con más de un año de antigüedad es de 0,25 miligramos. Las dos gemelas, Raquel y Sandra Carricajo Valdés, de 21 años, fueron enterradas ayer por la tarde en el cementerio de Villaviciosa de Odón, localidad en la que residían.

El accidente se produjo sobre las 6.30, cuando Mario P. G., al volante de un BMW rojo descapotable, bajaba por la calle de Raimundo Fernández Villaverde en dirección al paseo de la Castellana. En ese momento, intentó hacer una maniobra prohibida: girar hacia la izquierda para incorporarse a la calle de Orense. Dos turismos iban en sentido contrario. El primero logró esquivarlo, pero el segundo, un Volvo, se estrelló contra la parte lateral en la que viajaban las dos jóvenes que perecieron. Una de ellas murió prácticamente en el acto, mientras que la otra perdió la vida a las pocas horas en el hospital Clínico, adonde fue trasladada por una UVI móvil del Samur-Protección Civil. Ambos vehículos quedaron destrozados.

Estado de 'shock'

El conductor del vehículo se bajó del mismo "visiblemente nervioso", según varios testigos, y, al darse cuenta de las consecuencias de su maniobra, entró en estado de shock. Mario P. G. era novio de una de las hermanas gemelas, Raquel. En el vehículo también iba el hermano del conductor, de 24 años. Éste resultó herido de carácter muy grave, ya que sufrió un fuerte traumatismo craneoencefálico. Fuentes de Emergencias Madrid señalaron la tarde del domingo que la víctima evolucionaba favorablemente dentro de la gravedad.

Las dos hermanas fueron enterradas a las cuatro de la tarde de ayer en el cementerio de Villaviciosa de Odón, adonde llegaron directamente desde el Instituto Anatómico Forense. El domingo por la mañana les fueron practicadas las autopsias a ambos cuerpos.

Un hermano de las gemelas señaló ayer que la Policía Municipal no les había informado todavía de las circunstancias en las que se produjo el mortal accidente: "Hemos estado más preocupados del funeral y de todos los trámites que esto conlleva que de otra cosa. A partir de ahora, empezaremos con ello", señaló.

El familiar relató que las hermanas solían salir siempre juntas. Ambas estudiaban mercadotecnia desde hacía tres años. También compartían su pasión por la familia y los animales. Raquel y Sandra eran las pequeñas de cuatro hermanos. Vivían en una zona residencial de Villaviciosa de Odón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de agosto de 2004