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OPINIÓN DEL LECTOR

La UPC y el catalán

La actitud del actual equipo de gobierno de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) hacia el catalán es, en algunos aspectos, retrógrada y anticuada. Se permite desde hace años que determinadas escuelas, como la de Ingenieros de Caminos, reserven grupos de primer curso en castellano con el pretexto de aumentar el número de alumnos que vienen del resto de España y de Hispanoamérica. Es una actitud estrecha de miras, provinciana, que atribuye erróneamente grandes dificultades de comprensión del catalán a universitarios que ya dominan una lengua latina. Es obvio que la forma de atraer estudiantes forasteros es mediante la calidad de la enseñanza y de la investigación, y no dando patadas al catalán en el primer curso y creando guetos lingüísticos.

En España hay unos mil colombófilos. Ellos y sus palomas son uno de los tantos mundos que hay dentro de este mundo La UPC y el catalán

Excluir el catalán de una clase es contrario al principio de no segregación por motivo de lengua en la enseñanza, unánimemente aceptado por todas los partidos en el Parlamento y que tanto éxito ha tenido durante los últimos 25 años. También va contra la Ley de Política Lingüística vigente y contra los estatutos de la UPC. La actitud pasiva del rectorado ante estos hechos contribuye a la minoración del catalán, que es tratado como un estorbo del que más vale prescindir, y en definitiva arruina la imagen pública de la UPC como una universidad moderna y arraigada en el país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de julio de 2004